SPV y la fruta prohibida

Lo normal estos días, después de que para muchos se haya acabado el descanso veraniego, es que se oiga hablar en muchos sitios sobre el Síndrome Post Vacacional, o SPV.

Y yo que me he puesto a trabajar hoy por primer día después del verano me pregunto, realmente es un síndrome post-vacacional o es el más maligno SPVAT, también conocido como Síndrome Pre_Vuelta_Al_Trabajo.

Parece lo mismo pero no tiene nada que ver. El estado natural del ser humano no es el trabajo, es el descanso.

Es cierto que hace ya unos cuantos miles de años que la cosa no ha cambiado en lo esencial. Antes cazábamos (trabajábamos) para conseguir carne, pieles y huesos (conseguir comida, ropa y herramientas o gadgets).

Además nos buscábamos cuevas (comprábamos casa), recogíamos leña (que ahora sería la eléctrica o petrolera de turno) y las defendíamos de los intrusos (bancos y otros acreedores de los servicios que hemos instalado en nuestras cuevas) para poder dormir a resguardo, calentitos y guardar nuestras pertenencias.

Pero esto antes no era así. Todo cambió con la primera innovación.

Todo fue por culpa de ¡¡la manzana!!.
manzana
¿La manzana?

Antes de que Adán y Eva sucumbieran a pegarle el mordisco, no hacía falta nada de esto, o al menos los cronistas no nos lo han contado. Teníamos comida, casa, y todo lo necesario para ser felices.

¡ Ni siquiera hacía falta innovar !

Y de golpe, ñam …, y la cag..mos.

Y desde entonces estamos condenados a trabajar, y a sufrir la vuelta al trabajo después de la estancia temporal en el paraíso que experimentamos en verano, y a veces en navidades.

Bueno, en realidad, no es una estancia temporal, es un alquiler que hemos tenido que contratar trabajando durante el año para poder pagárnoslo.

En fín, que por saltarse las reglas Adán y Eva, innovaron e inventaron… el trabajo.

Esta claro que saltarse las reglas y salirse de la zona de confort siempre lleva engendrada la posibilidad de crear alguna innovación.

Por otra parte, no me extraña que esto de la innovación a mucha gente le resulte diabólico.

Pues nada, que ustedes lo disfruten, y a ver quien innova e inventa la vuelta al paraíso, que no al infierno, sin alquiler.

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