¿Truco o trato?

¿Truco o trato?, ¿innovación o excelencia?

Esta noche se celebra Halloween. Los niños, y algunos no tan niños, se preparan para pedir caramelos, y repetir la ya popular expresión. “¿Truco o trato?”

Si pasáramos la propuesta a términos empresariales, probablemente más de uno lo traduciría a “¿innovación o excelencia?”, o sería “¿excelencia o innovación?”. Me da la sensación de que sería más bien la primera. La innovación suena más a truco, y la excelencia más a status quo, a trato.

Siguiendo con la expresión, más de un directivo realmente creerá que es cuestión de elegir, y casi con toda seguridad se quedará con la excelencia. Al final al cabo elegir sólo la innovación implica demasiado riesgo.

Pero, ¿por qué debemos elegir entre uno u otro?

La excelencia es evidentemente necesaria para poder ofrecer productos y servicios de calidad a través de procesos eficientes. Es importante “exceler”. Curioso verbo empleado habitualmente por mi amigo Tim Ingarfield. En inglés este verbo existe, “to excel”; sin embargo, en castellano se entiende, pero no existe.

¿Cómo es posible que no tengamos en castellano el verbo que da lugar a esta cualidad tan utilizada hoy en día?. ¿Será porque nos gusta hablar de ello, pero no nos atrevemos a decirlo de la forma más clara posible? ¿Acaso se tildaría de prepotente a quien dijera que ella o el “excele”?

En cualquier caso, sean cuales sean la razones, la excelencia nos ayuda a mantener nuestros clientes actuales en tanto en cuanto ningún competidor ofrezca, en su propuesta de valor, beneficios adicionales a los que nosotros ofrecemos.

Pero claro, por desgracia para algunos, los competidores también piensan, se cuestionan lo que les pasa, y cuando un día descubren que por mucho que “excelan” no consiguen distinguirse de su competencia, comienzan a plantearse qué pueden hacer diferente.

Y en el momento que descubren qué hacer, aunque no sepan cómo, inician un nuevo camino. El camino de buscar el cómo. Cómo desarrollar nuevos productos o servicios, o mejorar sus procesos, para ofrecer más valor a sus clientes.

Y de repente, asumiendo ciertos riesgos, sacrifican una parte de su excelencia para poco a poco empezar a distinguirse. Para innovar.

Y entonces descubren que elegir excelencia e innovación es más rentable que elegir excelencia o innovación.

O como dicen Collins y Porras en su libro “Built to last”, superan la tiranía del “or”. La tiranía de la “o” frente a la “y”.

En definitiva, que la próxima vez que te cuestiones si haces una cosa u otra, y especialmente si es excelencia o innovación, prueba a sustituir la “o” por la “y”, y observa a ver qué nuevas posibilidades descubres.

Tal vez te sorprendas.

¿Truco y trato?

Posts de octubre

Aunque la carga de trabajo sea alta, como está siendo este año, me he planteado publicar un par de posts al mes.

Sin embargo este mes me ha pillado el toro. Bueno, para ser coherente, diré mejor que me he dejado pillar por el toro. Y para no engancharme en mi propia metáfora más de lo necesario, lo dejo en que he priorizado sacar el trabajo por encima de publicar.

Y curiosamente este mes tenía mucho material sobre lo que escribir. Sobre todo por los cursos a los que he acudido.

En septiembre hice el curso de memorización y lectura rápida con Ramón Campayo, campeón mundial de la disciplina. Utilizando sus técnicas de asociación inverosímil estoy enseñando finlandés a mis hijos, a un ritmo al que nunca hubiese imaginado que sería posible. Por si a alguno os interesa aquí os pongo un ejemplo de cómo funciona.

Ejemplo: “se cayó de rodillas y se hizo polvito”. En finlandés rodilla se dice “polvi”.

Y siguiendo con algunos de los consejos que escuché a Ramón, me ha resultado de gran utilidad, el de tratarte a ti mismo como a tu mejor amigo. Este mensaje simple pero potente me ha ayudado a reducir mi estrés y aumentar mi bienestar al rebajar el auto-feedback que habitualmente me daba cuando las cosas no iban como esperaba.

Salvo que seas un verdadero desgraciado, difícilmente machacarás a tu mejor amigo si algo no le sale bien. Sin embargo, si el autor del fallo eres tú mismo, estoy seguro de que hay muchas probabilidades de que te juzgues de forma bastante acida. Somos nuestro más fiero juez.

Y esto aparte de hacerte sentirte mal, no te servirá para aprovechar el feedback negativo que te devuelve la realidad, y aprender algo del mismo.

También a finales de septiembre inicié el programa de Consultoría y Terapia Sistémica, de dos años de duración auspiciado por la Universidad de Alcalá y SCT, e impartido por John McWhirter y Tim Ingarfield.

Es difícil describir la potencia que tiene la metodología empleada, la DBM® (Developmental Behavioural Modelling).

Pero a riesgo de ser poco preciso, estas últimas semanas hablando con mis amigos sobre la DBM me ha parecido adecuado describirla como una metodología que además de ofrecerte distinciones mucho más potentes que las que hasta ahora había aprendido, te permite “microfiletear” tu experiencia, las observaciones que haces de la realidad, desde muchas perspectivas.

Y desde esta percepción ampliada de tu realidad, puedes organizar la información que obtienes de nuevas formas de modo que lo que antes te resultaba un problema lo veas ahora como una posibilidad más. O como se dice habitualmente en los programas de DBM, tomes conciencia de que un problema es una forma de organizar la información.

Y por supuesto, usando la metodología DBM es posible aprovechar la experiencia que acumulas para modelar y remodelar comportamientos.

Además de estos aprendizajes presenciales, me he dedicado a escuchar en el coche el programa en audio “Lead de field” de Earl Nightingale. Y otro de los consejos que he sacado de sus enseñanzas es el de tratar a cada persona con la que te encuentras como a la persona más importante del mundo.

A más de uno este consejo le sonará a chorrada, pero si lo piensas bien, aparte de que así estarás tratando a cada uno como se siente, la persona más importante del mundo para si mismo, esta actitud te colocará en una buena posición para aportar a los demás lo mejor de ti mismo.

En fin, que este mes ha sido intenso en trabajo (everis, Repsol, Nokia, Indra, Audihispana), en aprendizajes y en sensaciones.

Y hasta aquí puedo leer.

Os deseo un buen mes de noviembre lleno de novedades agradables.