El síndrome del lucio y la cultura de innovación

Hace unas semanas recibí un newsletter de Peter Thomson, en el que mandaba un video sobre “el síndrome del lucio”. Así a bote pronto no parecía que tuviese nada que ver con los temas que me interesan, pero por curiosidad me puse a leer el post. Al final del mismo incluía un video en el que se veía un experimento hecho hace años con un lucio en un aquarium. En el experimento, se ve como colocan en el interior del mismo a una serie de pececillos junto al lucio. A medida que éste los va poniendo en su radar, se los va comiendo como si fueran palomitas de maíz.

Tras esta primera fase, colocan en el interior del aquarium una vasija transparente de cristal, sin fondo, que apoya en la arena del mismo.

A continuación, echan un puñadito de pececillos en el interior de la vasija, de modo que el lucio no puede alcanzarlos. En cuanto el lucio los ve, se va hacia ellos, y para su desgracia, la pared de la vasija se lo impide. El lucio lo intenta una y otra vez, hasta que finalmente se convence de que no hay nada que hacer, y abandona, quedándose en un lateral del aquarium.

Una vez condicionado, levantan la vasija y dejan a los pececillos en libertad. El lucio, ni se inmuta. No hace nada por ir a por ellos. Según cuentan en el video, el lucio muere finalmente de hambre.

Moraleja: ¡¡llévate el bocata!!

No, la moraleja ya la sacas tú.

Lo que pretendo es que pienses en el lucio, cada vez que pienses eso de, “esto ya lo he intentando antes”, “no hay nada que hacer”, y frases similares.

Párate a pensar qué es lo que das por hecho en el paradigma que en algún momento aceptaste, y que ahora puede haber cambiado.

Todo está siempre en cambio. Quizás no te des cuenta, pero tus necesidades y las de los demás cambian, y lo mismo hacen tus habilidades, expectativas, conocimientos, posibilidades, … Lo que un día no fue posible, quizás lo sea ahora. Revisa tus creencias. Revisa lo que das por hecho. E invita a hacer lo mismo a la gente que depende de ti.

Mientras no seas capaz de darte cuenta de lo que ha cambiado, estarás sufriendo, y quién sabe si no acabarás como el lucio, aunque sólo sea metafóricamente.

A nuestra sociedad acaban de levantarle la vasija, y los innovadores, y las organizaciones que han sabido desarrollar culturas de innovación, ya se están comiendo los pececillos. Mis amigos en las empresas de social media, ya están empachados, y sin embargo mucha gente y muchas organizaciones esperan a ver si alguien les mete el pececillo en la boca.

¡No dejes que tu organización seas una de ellas! Empieza por revisar de qué materiales se componía tu vasija, y lidera el cambio que posibilite el desarrollo de una cultura abierta a la creatividad y a la innovación. Así conseguirás además ahuyentar las creencias limitantes y los miedos que bloqueaban la innovación.

Y por si acaso tienes dudas, aquí tienes el video.

Buena pesca de paradigmas.

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