¿Nos comemos el mundo? Antes tendremos que entender de qué va la innovación.

 

Esta semana parece que ando sembrado. Será porque estoy a punto de acabar la 2ª revisión del libro y ya voy a poder enviárselo a los revisores.

He leído esta mañana la noticia en la Vanguardia una noticia que decía ‘Spain Gourmet’ apuesta por la innovación para conquistar el mercado japonés. Y tras leerme el artículo, he observado que si bien me alegraba la noticia, en ella se mezclaban la creatividad y la innovación como si fueran definiciones alternativas.

Así que les he mandado mis comentarios, y aquí los he incluido. A ver si generando más conversaciones en la red conseguimos que la innovación se lleve de verdad a la práctica, y no sea sólo un bonito término que seguir mencionando sin entender muy bien en qué consiste. Auch!!

“Es importante que en aras de promocionar la innovación de forma efectiva no se confunda en la comunicación a ésta con la creatividad.

En la frase “En esta edición de la feria predominó la creatividad” se mezclan ambos conceptos como si fueran intercambiables y no es así.

La creatividad va de generar ideas nuevas que aporten valor a los usuarios de las empresas que se plantearon exponer.

La innovación en cambio implica mucho más. Comienza con el estudio inicial de tendencias, la reflexión sobre quien es en realidad el target, que necesidades tiene, cuales están insatisfechas y la satisfacción de cuales de ellas es realmente una oportunidad a aprovechar para la empresa.

Entonces se usa la creatividad para generar una propuesta adecuada.

Luego la innovación sigue con la implementación, superando las dificultades internas, especialmente en empresas conservadoras, habitualmente familiares, en las que lo que ha primado la tradición y no el cambio que implica ponerse a innovar.

Hecha la salvedad, enhorabuena a los líderes de esas empresas, y a los responsables de innovación por atreverse a salir de su zona de confort.Hoy en día la historia la escriben … los innovadores.”

Y más nada. No sé muy bien por qué pero estos días me apetece más postear en corto que andar twiteando. Debe ser el tiempo inglés.

Ciao.

¿Saben los directivos que hay examen de innovación?

 

Esta mañana aparece en Expansión.com un artículo de Montse Mateos titulado “Los directivos suspenden en innovación“. A raíz del artículo que resume bastante bien lo que pasa en España, aunque quizás de forma un poco
benévola, he comentado mis pareceres al respecto, limitados a 1000 caracteres. Te lo adjunto a continuación, y para cambiar un poco de estilo dejo el post en esta mínima expresión. Eso sí, quería comentarte que me ha salido del alma el título de este post cuando me he puesto a reflexionar sobre él. Aquí va mi comentario al artículo:

“Está claro que en España hay un serio problema con la innovación.
Muchos directivos dicen quererla, pero son pocos los que están dispuestos a que les “afecte”.
La consecuencia es que los usuarios están colocando a las empresas en su sitio; si la UX no les satisface, votan con los pies y buscan alternativas.
Como dice el articulo, es necesario crear una cultura de innovación en la que el miedo no esté presente, y donde la plantilla participe en proyectos de innovación que ayuden a conseguir los objetivos de innovación. Para muchas empresas esto suena a música celestial, ya que son pocas las que tienen ya una verdadera estrategia de innovación. Mientras no la tengan, todo seguirá igual, los resultados no llegarán, el talento se marchitará y los directivos seguirán pensando qué es lo que está pasando.
“¿Acaso soy yo el que tiene que cambiar?”
Pues sí, señor directivo. Es complejo cambiar los comportamientos pero si no auto-innovan, será muy difícil que puedan innovar.
Y más nada. Mira que se me hace raro escribir tan poco.

¿Saben los directivos que hay examen de innovación?

 

Esta mañana aparece en Expansión.com un artículo de Montse Mateos titulado “Los directivos suspenden en innovación“. A raíz del artículo que resume bastante bien lo que pasa en España, aunque quizás de forma un poco
benévola, he comentado mis pareceres al respecto, limitados a 1000 caracteres. Te lo adjunto a continuación, y para cambiar un poco de estilo dejo el post en esta mínima expresión. Eso sí, quería comentarte que me ha salido del alma el título de este post cuando me he puesto a reflexionar sobre él. Aquí va mi comentario al artículo:

“Está claro que en España hay un serio problema con la innovación.
Muchos directivos dicen quererla, pero son pocos los que están dispuestos a que les “afecte”.
La consecuencia es que los usuarios están colocando a las empresas en su sitio; si la UX no les satisface, votan con los pies y buscan alternativas.
Como dice el articulo, es necesario crear una cultura de innovación en la que el miedo no esté presente, y donde la plantilla participe en proyectos de innovación que ayuden a conseguir los objetivos de innovación. Para muchas empresas esto suena a música celestial, ya que son pocas las que tienen ya una verdadera estrategia de innovación. Mientras no la tengan, todo seguirá igual, los resultados no llegarán, el talento se marchitará y los directivos seguirán pensando qué es lo que está pasando.
“¿Acaso soy yo el que tiene que cambiar?”
Pues sí, señor directivo. Es complejo cambiar los comportamientos pero si no auto-innovan, será muy difícil que puedan innovar.
Y más nada. Mira que se me hace raro escribir tan poco.