Apalancando … talento

En una horas se acaba este año 2012. Para muchos un años desastroso, para otros neutro, y para otros maravilloso.

Aunque esto puede deberse a muchas causas, pensando sólo en las profesionales me atrevo a decir que es altamente probable que:

  • a los del primer grupo les está costando encontrar nuevas formas de hacer las cosas que agraden a sus clientes y estos se lo reconozcan en forma de pedidos;
  • que los segundos se han conseguido defender hasta ahora con lo que traían, o están empezando a hacerlo con soluciones nuevas;
  • y que los últimos hace ya tiempo que se decidieron a cambiar de paradigma (de planteamientos sobre cómo debe ser su forma de liderarse, de forma de relacionarse con el mercado, de forma de ver la realidad) y llevan tiempo desarrollando estrategias que hace tiempo intuyeron que eran las que tocaban, aunque en realidad no tenían demasiadas certezas para seguirlas.

En el caso de inKNOWation, nos encontramos en este último caso. No diría por suerte, y no trato de ser pretencioso. Por alguna razón, acertamos con el planteamiento.

Cuando algunos de mis colegas me preguntaban en 2006 si tenía sentido crear el Instituto de Pensamiento Creativo e Innovación (marca con la que empezó inKNOWation), no tenía muchas evidencias para corroborar mi intuición. De hecho el primer nombre tentativo fue Instituto de Pensamiento Creativo. Pero pronto me di cuenta de que a un directivo la creatividad como concepto no le iba a sonar como algo en lo que debería invertir; tenía que haber algo más concreto, más medible. De hecho me cuidé muy mucho durante los primeros años de no hablar de creatividad, y sí de plantearla como Pensamiento Creativo que parecía tener un mejor cartel. Por eso añadí también la Innovación al nombre de la empresa, aunque no fue una decisión a priori tan racional como me gustaría contar. Posteriormente cambiamos el nombre a inKNOWation para adecuarse más a las actividades de consultoría primero, y de transformación después.

Después de invertir mucho tiempo y dinero en prepararme, como me consta que han hecho mis colegas en inKNOWation, las cosas empiezan a ocurrir como soñé hace muchos años. Por eso creo que en realidad los resultados que vamos acumulando han sido cuestión más bien de tener una visión clara, y perseverar para conseguirla. No de suerte. Claro que la suerte influye. Pero la suerte influye porque la vas buscando, y la vas creando. Creo que a lo que llamamos “suerte” es en realidad, talento (que todos tenemos) unido a pasión (que necesitamos encontrar) y a una visión (que necesitamos atrevernos a definir).

O tal vez “suerte” sea la sincronicidad de encontrarme en ese camino con gente maravillosa, como los profesores de los distintos programas a los que asistí, y sigo asistiendo, como alumno. O con los miembros del equipo de inKNOWation a los que fui conociendo a lo largo de estos años, y que en 2012 se han convertido en mis colegas, quienes junto a nuestros partners, vamos a conseguir tener en 2013, and beyond, un desarrollo maravilloso. O a gente como Nacho Villoch, de BBVA, al que conocí a través de LinkedIn, y gracias a quién después conocí a Mario Tascón, quien además de ayudarnos a pulir la estrategia a lo largo de 2012, me presentó a Ramón Rodríguez con quien creamos el video de “¿Te atreves a soñar?”, y que 30 días después de su lanzamiento ha alcanzado 500.000 visitas y sigue creciendo. O a muchos otros amigos que además ahora son partners; o a los muchos clientes que han confiado en nosotros a lo largo de este viaje, y con quienes seguimos trabajando años más tarde.

Y todo esto sin mencionar a nuestras familias, sin cuya ayuda no estaríamos donde estamos.

Ha habido mucho trabajo en este proceso que hemos hecho para llegar a donde estamos. Pero como siempre esto lo decimos a toro pasado, porque podríamos no haber acertado.

Cuando en 2004 decidí seguir mi pasión y me planteé crear una consultoría para ayudar a las empresas a hacer cosas diferentes, la verdad es que no tenía del todo claro lo que estaba haciendo. Y probablemente ninguno de nosotros, en las empresas en las que estábamos en aquella época, se imaginaba lo que podría ocurrir años más tarde.

Por eso como parece sensato pensar que no puedes controlar el futuro, lo mejor que puedes hacer es ayudar a provocarlo. ¿Cómo? Confía en ti, en tu esencia, y en tu talento, sigue tu pasión, establece una visión, y persevera para conseguirla.

Si lo haces verás como a lo largo del camino te vas encontrando gente maravillosa que decidirá unirse a tu visión, durante unas horas, unos días, o tal vez unos años. Yo diría, tanto tiempo como ambas partes os sintáis cómodos en la relación, con esa visión común.

Y cuanto más confíes en ti mism@, y más confíes en los demás, más cosas divertidas y sorprendentes te ocurrirán.

Escribo este post, después de que hace aproximadamente un mes, hiciéramos público el video que he mencionado antes. Concretamente el día 27 de noviembre. Ese días tuvimos una reunión interna de la empresa, y además del video estrenamos nuestra nueva web. Hacía años que veníamos funcionando con la misma web (y este blog) que nos crearon en 2007, Ignacio Buenhombre y Alejandro Castillo, junto a Beatriz Castilla, y María Ocaña.

Durante estos últimos 5 años, en inKNOWation hemos ido desarrollando un interesante portfolio de servicios, a pesar de haber contado con pocos recursos tradicionales (tiempo y dinero), pero con muchos recursos modernos (talento, entusiasmo, pasión, visión, convicción). Además hemos tenido un crecimiento muy interesante en el que hemos pasado de trabajar la creatividad y la resolución creativa de problemas, a la innovación, y a la cultura de innovación, para contar ahora con los Procesos de Transformación de Organizaciones, como propuesta de valor principal.

Curiosamente al mirar para atrás y haber tomado conciencia de lo conseguido en nuestro pasado, lo hemos integrado en una serie de soluciones, donde la más sofisticada es eso que llamamos Procesos de Transformación, y que además ofrecemos de forma desglosada como Proyectos de Cohesión de Equipos (especialmente de Equipos de Dirección), Proyectos de Innovación, y Programas de Auto-Liderazgo. Y todas ellas siempre empezando con un Diagnóstico.

Si has visto el video, comprenderás porque digo esto. Nuestra zona de confort esconde cosas maravillosas que tendemos a olvidar. Cuando estés en ella, aprende a mirar con otros ojos, lo que en ella almacenas. Revisa lo que tienes olvidado.

También en la zona de aprendizaje aprenderás cosas que te sorprenderán. Como la que aprendí hace pocas semanas durante un concierto en la capilla del castillo de Windsor. A mitad del mismo, y entre piezas, el director nos informó de que a la salida podríamos comprar sus CDs. Y al escucharle, sentado en el coro de la capilla, me sonreí pensado que los ingleses mantienen ese deje comercial, que les ha caracterizado durante siglos y que en España aún nos ruboriza. En realidad, una de las cosas que descubrí es que está bien decir lo que vendes. Si no lo dices tú quién lo hará por ti. También aprendí como cada cultura gestiona los contextos de forma diferente. Y como eso tiene una gran influencia en los resultados que consigue.

Otro aprendizaje, o más bien otro insight: creo tanto en lo que hacemos, incluida nuestra metodología, que actualmente estamos aplicándonosla para evitar en la medida de lo posible que nos aplique el dicho de “en casa del herrero cuchillo de palo”.

¿Mi aprendizaje más importante hasta ahora? Confía en ti mismo, confía en tu capacidad para alcanzar tu visión (alineada con tu pasión y talento), rodéate de, y confía en, gente con talento que tenga una visión personal alineada lo más posible con la tuya, para que al perseverar para alcanzarla te ayuden a conseguir también la que tu quieres; y así muchos de tus miedos irán desvaneciéndose.

A los miedos que te queden, hazles caso, pero no dejes que te paren. Tampoco los ignores. Aprende a escucharte.

O de forma aún más resumida y parafraseando al sector financiero, “apalanca tu talento, y el de aquellos que quieran estar cerca tuya”.

¿Sabes dónde encontrar tu palanca?

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