Resumen de cómo he vivido 2013 … con moraleja

¡¡Qué año más extraño!!

Este es sin duda el año más extraño de mis últimos ocho en lo que a lo profesional se refiere. O incluso de mis últimos veinte. Probablemente porque no había imaginado cómo se iba a ir desplegando mi visión para 2015. Pero déjame que te cuente para que esto tenga sentido para ti.

Antes de que sigas leyendo te aviso que este es un post más autobiográfico que otra cosa, con algo de moraleja al final.

¡¡Avisad@ quedas!!

Entre 1993 y 2007 mi carrera profesional se desarrolló como Director General de una ingeniería industrial, en la que mi foco fue mejorar los resultados para satisfacer las necesidades de los accionistas, de los clientes y de la gente que estábamos en la empresa. En ese tiempo hicimos grandes cosas, pero sobre todo lo mejor fue reinventarnos y crear un nuevo paradigma en el sector. Conseguimos la gesta de pasar de crecer al 20% durante doce años a crecer al 50% los siguientes tres. Antes de que eso ocurriera, allá por 1997 ocurrió algo para mi fundamental. Me enganché con un enfoque, el Análisis Transaccional, y algo empezó a ser diferente. Me daba cuenta de lo mucho que me gustaba entender el comportamiento propio y ajeno, además de las motivaciones profundas que tenemos las personas, y cómo era posible ayudar a otros a conseguir lo que querían. Cada día me fascinaba más entender los patrones mentales y cómo cambiarlos a través de diferentes disciplinas.

Finalmente en 2004 decidí que en un máximo de cuatro años crearía mi propia empresa de consultoría. Así establecí la primera visión que me separaba de la que se suponía debía haber sido mi carrera profesional. Decidí entonces pasar de ser directivo a consultor en mi propia empresa.

Entre ese año y 2006 mi pasión fue desplazándose a toda velocidad de hacerlo lo mejor posible en la empresa que dirigía, a crear mi propio proyecto.

En 2006 fundé lo que hoy es inKNOWation, desde donde empecé a cumplir mi visión de poder ayudar a mis clientes a mejorar sus resultados desarrollando su creatividad y su capacidad de innovar.

Desde ese año y hasta 2011, para mi un cliente era una empresa. Bueno, en realidad para mi un cliente siempre fue una empresa. O al menos desde que entendí lo que era una empresa. Por eso entre 2006 y 2011 lo que hice fue diseñar soluciones y proyectos para empresas como Iberdrola, Ferrovial, Nokia, Kellogg’s, Repsol, BBVA, Warner, Caser, etc.

Pero cuando en 2011 me vine a Inglaterra a hacer un programa de emprendedores, algo más empezó a cambiar. No podía seguir funcionando así. Para entonces mi agenda ya llevaba varios años bastante completa. Cada semana trabajaba al menos cuatro de cada cinco días “delante de cliente”. Esto significaba que como “solopreneur” (emprendedor individual) los correos, las facturas y las nuevas propuestas para clientes las preparaba entre las 22:00 de la noche y … la hora que hiciera falta. Si trabajas por tu cuenta, ya sabrás a que me refiero.

Sin embargo ya antes de hacer el programa de emprendedores en Inglaterra era obvio que no sería posible ampliar mis ventas si seguía el mismo método. Ni tampoco era factible mantener ese estilo de vida. Aunque hasta ese momento había establecido alianzas con otros profesionales, estaba claro que había agotado el paradigma de solopreneur en el que estaba. Empecé entonces a crear un equipo que me ayudará a ofrecer los servicios de inKNOWation a más clientes.

El viaje no está resultando fácil, y desde luego está siendo más lento de lo que pensaba. En parte por no haber tenido en cuenta ciertos aspectos del proceso y, sobre todo, por la complejidad de nuestra forma de trabajo que implica una mezcla de trabajo emocional (psicología individual, dinámicas de grupo, auto-liderazgo, cohesión) y técnico (creatividad, innovación, estrategia, management,) que no es fácil de trasladar a otros. Lo bueno es que poco a poco vamos consiguiéndolo, y sobre todo, hemos incorporado al equipo magníficos profesionales con nuevos conocimientos y habilidades con las que antes no contábamos y que nos ayudan a ofrecer nuevas soluciones.

Pero lo que ha hecho más extraño este año no ha sido ese cambio, que por si solo no era pequeño. El mayor descoloque para mi ha sido el éxito de nuestro video “¿Te atreves a soñar?”.

Cuando lo lanzamos a finales de noviembre de 2012 yo no me imaginaba que a los pocos meses Planeta me pediría escribir el libro basado en los conceptos sobre los que se asienta el libro y que publicamos en octubre de este año.

A finales de 2012 lo que pensaba era publicar mi primer libro (“Hacia un nuevo paradigma”) y pasarme todo 2013 desarrollando al equipo y estar además centrado en proyectos con empresas.

Portada de HUNP

Pero las vicisitudes hicieron que finalmente la publicación se retrasara  y lo sacáramos con nuestro propio sello como inKNOWation Dreams en julio de 2013. Y mientras trabajaba con el equipo, me sentía muy descolocado porque no sabía qué debíamos hacer con el éxito del video.

Aunque el video lo hicimos como un regalo – que esperábamos nos trajera algo de marca, y tal vez algunos clientes de empresa – no me imaginaba que el mercado del gran público iba a responder de una manera tan masiva y lo iba a convertir en uno de los virales más populares.

Entre el retraso del libro, y el éxito del video, durante bastantes meses me sentí bastante perdido. No imaginaba que la visión que había creado para 2015 de crecer hasta facturar 10 MEUR pasaría por un año tan movido. Y como ya me pasara en la ingeniería esa visión que definí a finales de 2011 y redefiní varias veces en 2012 aún sigue muy lejana. Pero no desesperamos.

La metáfora que utilizo para describir lo que nos ha pasado como empresa es que “mientras manteníamos el rumbo hacia nuestra visión de empresa orientada a empresas, lanzamos una bengala en medio de la noche que iluminó un nuevo target que no estaba en nuestro rumbo original. Esto es, el de la gente que quiere soñar y crecer, a la que le gusta lo que hacemos y a la que en un principio no teníamos pensado atender.”

Y me/nos he/mos pasado casi un año tratando de entender el impacto que estábamos causando y decidiendo qué hacíamos. Finalmente hemos decidido dedicar una buena parte de nuestros recursos a atender este nuevo público. Además de trabajar con empresas como ya hacíamos vamos a ayudar a aquellos que quieren cumplir sus sueños, y entre los que se encuentran emprendedores, “solopreneurs”, padres innovadores, profesores, y otr@s much@s valientes que han decidido confiar en si mism@s y en su capacidad de conseguir sus sueños.

A título personal esto implica que 2013 es el año en el que he decidido reinventarme de nuevo, y pasar de ser consultor a empresario. Esto no es una salida de mi zona de confort de consultor, sino la creación de una nueva zona de confort – la de empresario – que requiere de un nueva actitud y de nuevas creencias, conocimientos y habilidades.

Y todo ello mientras combino mi vida persona y profesional entre Inglaterra y España. Otra salida más de la zona de confort que decidí hacer en 2012.

¿Los aprendizajes?

Está claro que no es fácil controlar el futuro, y menos si estableces una visión muy ambiciosa que tu inconsciente asume, y para la que luego te pones a trabajar siguiendo una mezcla de intuición y lógica. Y si has leído “¿Te atreves a soñar?”, aplicando de forma ya inconsciente para mi el método TAAS que describo en el libro.

Matti Hemmi - TAAS

¿Las consecuencias?

Estamos trabajando en bastantes frentes. Por un lado las empresas con las que hemos trabajado siempre. Y por otro, todo lo nuevo orientado a gran público. Y aunque aún no veo cómo va a ser 2014, está claro que las alianzas que estamos haciendo con empresas como SAS con los que sacamos en enero nuestro primer Taller de Tendencias, los programas digitales que estamos grabando, las conferencias y talleres abiertos sobre innovación que vamos a anunciar pronto, o las conversaciones que estamos planteando con empresas a ambos lados del charco para ofrecer nuevos productos al gran público, van a traer sin duda muchos y grandes resultados.

¿Cuál es la moraleja de todo esto?

Como decimos en el video, cree en ti, confía en tu capacidad, y plantéate una visión. Pero sobre todo, mantente flexible en tus planteamientos. Nunca sabes quién, ni cómo, va a reconocer tu valor. Y puede que el camino que diseñaste inicialmente no sea el que debas seguir de forma rígida. Como se dice hoy en día en la famosa metodología de Lean Start-Up. Persevera o pivota.

Si eres de los que la conoces, te diré que cuando se lo cuento a mis clientes suena más fácil de lo que luego ocurre.

La realidad no viene con etiquetas y te toca a ti darte cuenta de qué hechos se corresponden con los conceptos que tanto nos gustan a los visionarios.

En fin espero que esta reflexión te sirva en tu propio camino hacia tu visión, y si es así me gustaría que dejarás algún comentario.

Nada más por este año.

Te deseo un feliz 2014 cargado de aprendizajes y, sobre todo, de sueños cumplidos.

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