“Coloque, descoloque, recoloque”,o Auto-Liderazgo y la gestión del miedo

Fue entonces cuando empecé a darme cuenta de que iba a funcionar. Llevaba días siguiendo las visitas y aunque al principio habían empezado a creer de forma estable, poco a poco se aceleraron.  Antes de que me diera cuenta ya habían empezado a crecer de forma exponencial.

Al cabo de un mes llevábamos más de un millón de visitas en el video “¿Te atreves a soñar?”. Había gustado mucho más de lo que había imaginado, y daba un poco de vértigo asumir la respuesta.

Según pasaron las semanas lo sorprendente empezó a parecer más normal, pero seguía sin terminar de entender.

Este es un trozo de mi historia de los últimos 15 meses.

El feedback que nos dio el mercado al video que lanzamos como un regalo no entraba para nada dentro de lo imaginado.

Después de llevar siete años haciendo consultoría a empresas y tener una visión clara que me daba foco de forma permanente, tenía la sensación de haberme “colocado” donde yo quería. En 2012 casi había logrado todo lo que planteé en la visión que escribí para mi en 2007. Pero no incluía nada similar a lo que pasó con el video.

Lo que escribí entonces era que en 2012 quería haber tenido éxito trabajando como consultor para  empresas, trabajar como coach, haber publicado algún libro, dar clases en escuelas de negocios, y estar dando conferencias en eventos, incluido Expomanagement.

En 2012 no ocurrió todo, pero casi. Mi primer libro – aún sin publicar – lo tenía ya a final de 2010 y trata de la creatividad personal. En 2012 ya tenía escrito “Hacia un nuevo paradigma” y lo publicamos en la segunda mitad de 2013 junto a “¿Te atreves a soñar?”. No había participado en Expomanagement, pero si había impartido más de 30 conferencias. Había dado clases en masters de varias escuelas de negocios y universidades, y trabajado con más de 10 empresas del IBEX. Además había ejercido como coach con directivos dentro de los proyectos.

Pero con el éxito del video llego el “descoloque”. De repente teníamos dos focos: empresas y gran público: Personas que quieren mejorar los resultados en su empresa a través del cambio y la innovación, y personas que quieren cumplir sus sueños.

Y junto al equipo he estado más de un año tratando de entender si era posible integrarlos y cómo para volver a tener un único foco y poder avanzar con el entusiasmo y compromiso que da tener una visión clara. Sólo así es posible ofrecerle tu mejor versión a tus clientes. O descrito en clave del título, he estado buscando cómo conseguir el “recoloque”.

Al final la solución estaba en casa. Aplicando nuestra metodología me he dado cuenta de que el target no ha cambiado. Lo que ha ocurrido es que hemos tomado conciencia – gracias al feedback inesperado del video – de que tienes más  roles en tu vida que podemos y debemos atender. En realidad cuando compras los libros, vienes a nuestros talleres, atiendes las conferencias, ves los videos o aplicas en casa lo que te contamos, estás en al menos dos o más de los siguientes roles: eres un/a profesional pioner@ que quiere mejorar sus resultados y crees en la innovación, eres un cumplidor de sueños que además quiere descubrir su pasión, eres un especialista en lo tuyo y quieres convertir tu experiencia en algo tangible que ofrecer a los demás y dejar huella, y en muchos casos eres madre o padre y tienes hijos menores de edad para los que esperas ser un buen modelo mientras les ayudas a ser felices.

Si no cumples al menos dos, es posible que dejes de leer aquí. Pero prefiero arriesgarme.

Ahora que me he “recolocado” he decidido poner el foco en ti como persona, que tiene dos o más de esos roles. Y cada uno con distintas necesidades. No es igual aparentemente ser jefe que padre, o cumplidor de sueños que especialista. Pero al final la decisión ha sido relativamente fácil. En todos ellos necesitas liderar relaciones. Y para eso necesitas ejercer un buen Auto-Liderazgo.

En la medida que eres consciente de cómo te auto-lideras empezarás a asumir el protagonismo de tu vida, a dejas de estar sentad@ en el asiento del co-piloto de tu propia vida y a asumir responsabilidad por lo que ocurre.

Eso sí, eso no quita que a veces pongas en marcha acciones siguiendo tu intuición que te inviten a salir de tu zona de confort y de repente te puedas descolocar.

Si ya has leído antes en este blog algo sobre cómo reaccionar de forma oportunista ante el feedback no esperado y desagradable (que es la opción desde la que se produce el aprendizaje), en esta ocasión te hablo de la dificultad que yo viví a reaccionar de forma oportunista ante el feedback no esperado y agradable. Tan agradable, y también tan grande, que la responsabilidad que he sentido me ha sido muy difícil de gestionar.

En mi experiencia esto te ocurre cuando te atreves a creer lo suficiente en ti, y a pensar tan a lo grande que sigues tu pasión e intuición sin que tu lógica puede razonar lo que está pasando. Y entonces es posible que sientas el miedo al éxito. O como lo explicaba Mandela: “Nuestro miedo más profundo no es creer que somos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es a descubrir que somos poderosos sin límite”.

Cuando piensas a lo grande y aceptas que el campo de juego no es rectangular sino que es redondo y tiene un radio de 6.000 kilómetros, entonces ya tienes visión a muy largo plazo.

Visión a Largo Plazo - Auto-Liderazgo - Matti Hemmi

Gracias a internet hoy el mercado es redondo. Tus clientes como empresa, como especialista en lo que sabes, los clientes que tendrán tus hijos, se encuentran dispersos por el mundo. Ya no son los de tu barrio, ciudad o país.

El descoloque y recoloque que toca vivir si te atreves a seguir tu pasión, y a cumplir tus sueños, es un proceso que cuesta poco entender intelectualmente, pero que al menos en mi caso ha resultado duro emocionalmente.

Eso sí, ya sabes que al soñar a lo grande no tienes ninguna garantía de éxito. O no de éxito económico. De lo que si tienes garantía es de estar atendiendo a tu misión personal, a tu esencia cultivada durante años. Por eso no suele resultar fácil soñar a lo grande, porque no es sencillo descubrir tu pasión desde la zona de confort.

A medida que vayas trabajando en tu auto-liderazgo y desafiando los límites de tu zona de confort, irás tomando conciencia de más comportamientos que antes eran inconscientes, irás descubriendo las coherencias e incoherencias entre lo que dices y haces, entre lo que crees y dices. En términos de la ventana de Johari, irás reduciendo el tamaño de la ventana ciega.

Pero este camino de descubrimiento personal y crecimiento nunca acaba. Cuando te atrevas a pensar y soñar a lo grande, empezarás a dejar de tenerle miedo al miedo, y poco a poco aceptarás el miedo como un compañero de viaje. O dicho en otras palabras, no será un problema sentir miedo. Es una emoción natural que surge cuando no te sientes seguro y que hay que gestionar.

Según avances irás además notando como tu pasión emerge cada día con más claridad. Entonces será fácil definir una visión personal fuera de tu zona de confort que te animará a poner en marcha nuevas acciones. Y cuando la consigas, habrás crecido y definirás la  siguiente, y cada día disfrutarás más de tu viaje vital.

En función de donde te encuentres en tu viaje personal esto que has leído te resonará más o menos. Puede parecerte algo muy utópico como me pasaba a mi cuando estuve trabajando como directivo en la ingeniería donde estuve 15 años, o puede que te llegue como algo cercano y alcanzable si llevas tiempo trabajando tu Auto-Liderazgo. Sea cual sea el caso te animo a que sigas creyendo cada día más en ti, y te atrevas a ponerte objetivos, diseñar sueños e incluso establecer una visión personal a cinco años.

En la medida en la que tu visión personal esté alineada con la de tu empresa, miel sobre hojuelas. Será un entorno seguro en el que avanzar. En el caso de que no sea así, te tocará empezar a pensar qué quieres hacer con tu vida, y cuándo puede ser el momento de hacer un cambio. Eso sí, sin prisa. Puede que sea dentro de 3 o 4 años, como me pasó a mi.

Pero antes de todo eso, asegúrate de tener una visión clara. Si te cuesta definirla, será cuestión de trabajar más las creencias limitantes o incluso tu posición existencial en el caso de que no sea “win/win”.

Confío en que estas líneas te sirvan para darle una vuelta a la forma en que te estás auto-liderando y los resultados que estás obteniendo. Si no te gustan, o son más de lo mismo, igual es el momento de vivir un “descoloque” sano.

Antes de que se me olvide quiero darle las gracias a John McWhirter y Tim Ingarfield por enseñarme la distinción con la que empieza este post. Me ha sido de gran ayuda en el proceso.

Finalmente mi compromiso es ayudarte a conseguir que mejores tu Auto-Liderazgo y consigas así cumplir tus retos como profesional innovador, cumplidor/a de sueños, p/madre y/o especialista.

¡Haz que tus sueños se hagan realidad!

10 pensamientos en ““Coloque, descoloque, recoloque”,o Auto-Liderazgo y la gestión del miedo”

  1. Hola Matti! Es un inmenso placer poder leer tus líneas.. Con una visión de esperanza y aliento logras transmitirnos fe y fuerza para poder concretar nuestros sueños. somos músicos y apostamos a poder vivir de eso en un futuro. te mandamos un fuerte abrazo y muchas gracias desde Argentina

  2. Sólo quería comentarte que tanto estas líneas como el video de “Te Atreves a soñar” siempre me dejan motivada como en un estado de sentirme poderosa y hacedora sin límites de mis deseos personales y profesionales. Gracias por tan inspiradoras palabras!

  3. Felicitaciones me ha encantado el artículo, se perfectamente lo que dices porque estoy viviendo ese descoloque y me es muchas veces difícil de enterderme. Gracias!!!

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