¿Por qué mis hijos son tan diferentes?

Y si la personalidad se estructura así …

¿por qué mis hijos son tan diferentes si les hemos educado igual?

Esto que acabas de leer es la pregunta típica que escucho cuando en los talleres de auto-liderazgo tengo a directivos con hijos que no se explican cómo el modelo de personalidad parece estar fallando.

Pues puede deberse a muchas cosas, pero dos de las más frecuentes suelen pillar a los padres desprevenidos.

La primera tiene que ver con el concepto de “caricias” que es como llamamos en Análisis Transaccional al reconocimiento. La segunda con el tipo de caricias que cada uno prefiere.

Las personas necesitamos recibir distintos tipos de reconocimiento o caricias a lo largo de nuestra vida para mantener nuestra salud emocional. Y los hijos aprenden desde muy pequeños a hacerlo. Y cada uno las busca a su manera.

Pero sobre todo, cada uno busca una forma de recibir caricias que no esté ya “cogida” por su hermano o hermanos mayores, que le llevan ventaja en los comportamientos que les ayudan a conseguir ese reconocimiento emocional.

Es decir, si el hijo mayor es muy bueno dibujando, pero es un poco desordenado, los padres le darán caricias positivas por cómo dibuja, y caricias negativas (o ninguna caricia) por su orden.

Al hermano pequeño le va a costar conseguir caricias positivas por el dibujo ya que su hermano mayor tiene más coordinación y domina mejor la técnica. Sin embargo el pequeño pronto descubre que siendo más ordenado que su hermano mayor sus padres le dan caricias positivas por su orden, y cuanto más lo practica, más recibe.

Al cabo de un tiempo cada uno está satisfecho con las caricias positivas que recibe.

Lo que aún no te he contado es que el ser humano está diseñado de modo que buscamos en primer lugar la caricia positiva. Pero si no la conseguimos, buscamos entonces la caricia negativa. Eso antes que quedarte sin ninguna.

O como se dice en el refranero español, “no hay peor desprecio, que no hacer aprecio”.

¿Por qué ocurre esto?

La caricia es el alimento emocional que mantiene nuestro sistema inmunológico sano. Y lo hace ayudando a nuestro cuerpo a segregar en sangre aquello que nos hace sentir bien, como son las endorfinas, las oxitocinas, y otros neurotransmisores.

Si no recibe esas sustancias, las células experimentan el “mono” (la privación) y prefieren un sustituto, antes que quedarse sin nada. El sustituto son las caricias negativas.

Algunos ejemplos de caricias positivas son por ejemplo, la atención, el cariño, ser escuchado, un abrazo, una mirada, recibir una llamada de alguien que te importa, o incluso un correo electrónico con buenas noticias.

Una caricia negativa es un castigo, un insulto, una mirada despectiva, una queja,  una bronca o un correo electrónico en el que te critican.

Cuando decimos que un niño está llamando la atención, es porque está buscando caricias. Primero positivas, y si no las consigue. Ya sabes.

A esto se le junta que las personas tenemos distintos tipos de personalidad y cada una busca un tipo específico de caricias positivas según qué personalidad tenga. Hay gente que las prefiere por sus opiniones, o por su trabajo, otros por su forma de organizarse, otros por lo que saben, otros por su forma de ser, etcétera.

Los padres tendemos a dar siempre el mismo tipo de caricias (que no es otro que el que nos gusta recibir). Si por ejemplo te gusta que te den caricias por cómo eres, esas son las que más vas a dar. Pero si uno de tus hijos las prefiere por lo que hace, es probable que se quede  sin sus caricias preferidas y buscará inconscientemente las caricias negativas que las sustituyan.

Algún día te hablaré del Modelo PCM (Process Communciation Model) desarrollado por Taibi Kahler y utilizado por la NASA durante 18 años para seleccionar astronautas y diseñar tripulaciones.

Gracias a él podrás conocer más en detalle cuáles son los seis tipos de personalidad, qué tipo de caricias necesita cada uno, cuál es su forma de comunicación favorita y la forma de ver la realidad que tiene cada uno.

De momento quédate con la idea de que es normal que tus hijos reaccionen de forma diferente a una forma única de comunicar, la tuya.

Y vete fijando en qué tipo de caricias positivas prefiere cada uno. Esto hará que vayas mejorando tu auto-liderazgo y puedas darle a cada uno lo que necesita. Ya sabes que como pasa en la empresa el “café para todos” no funciona.

Por suerte cada uno somos diferentes, y cada uno tiene sus propias necesidades individuales. Y esto incluye … tus sueños.

Por la familia de tus sueños.

Matti

36 pensamientos en “¿Por qué mis hijos son tan diferentes?”

  1. Quiero ir a la LUNA. En realidad desde niño quise hacerlo, y aunque he ido buscando el modo de hacerlo, no lo he concretado aún y digo esto, porque es cierto el tipo de reconocimiento que yo quería en su momento era, por medio de lo que yo ya tenía en mente desde niño, que era ser austronauta, aunque claro, para los padres no les es tan sencillo darles a todos lo que quieren, porque si además de tener diferentes gustos, agregas que eramos 6 en la familia, pues aunque sea fácil, por diferentes aspectos no te quieren apoyar en lo que hayas decidido ser.

    FELICIDADES POR TUS ARTICULOS.

    Gracias y Saludos.
    J Gastón Córdova A

    1. Hola Gastón,

      me encanta leer que tienes un sueño tan ambicioso. A veces de niños, nos ponemos sueños difíciles de alcanzar, pero con el tiempo les encontramos el significado. Esta semana que viene estaré dando unas conferencias en Madrid y Barcelona con mi amigo el alpinista y astronauta diabético Josu Feijoo. Él también soñó con ello, y al final está a punto de conseguir algo parecido este año.

      Sigue con tu sueño, y podrás ver en que se convierte. Recuerda que además del destino lo bonito es el viaje.

      Un saludo,

      Matti

  2. MATTI, HE EMPEZADO A LEER TUS ARTICULOS E INFORMACION, Y ESTA EN ESPECIAL ME PARECE BUENA. YO MANEJO EL AT DESDE APROX. 1985 EN JUNTAS QUE HAGO EN LA EMPRESA, PERFILO A LA GENTE, LO MANEJO EN EL AREA EN QUE TRABAJO “VENTAS”, Y ME PARECE QUE TUS ARTICULOS SON MUY BUENISIMA ONDA, SE PERCIBE EL INTERES Y EL EMPEÑO QUE PONES EN LO QUE ANOTAS, NO SÉ EN QUE MOMENTO INICIÉ CONTACTO CONTIGO, PERO….. GRACIAS POR ESAS NOTAS QUE SIEMPRE RESULTAN ENRIQUECEDORAS… SALUDOS AFECTUOSOS…

    1. Gracias Norberto por tu comentario.

      Me alegra saber que somos seguidores de la maravilla que creó Berne y otros muchos colegas.

      Espero que sigas encontrando material interesante en nuestras páginas y en este blog.

      Un saludo,

      Matti

  3. Me gusta mucho lo que escribes… y me interese desde que vi un video de alcanza tus sueños… felicidades y continua con esto… que nos enriquece… gracias

  4. Muy buen articulo. Valido también para gestión de personas.
    Así es con el ejemplo de “café para todos” puesto que no a todo el mundo le gusta el café… Da mucho que pensar.

    Gracias por estos artículos.

    1. Sí María José. Es cierto lo que dices. Aunque las personas en las organizaciones no son (normalmente) los hijos de los líderes, puede aplicarse la analogía.

      Un saludo,

      Matti

  5. Como siempre estupendo ya que aunque hay cosas que parecen obvias y que todos sabemos siempre hay que recordarlas para salir de la rutina.

    Gracias.

  6. Enhorabuena por la claridad de tu post, que en efecto me ha “descolocado”.
    Al hilo de lo que planteas quisiera que me orientaras sobre cómo actuar siguiendo el ejemplo que propones si quisiéramos que el hermano pequeño se esforzara más y practicara más, para mejorar su técnica de dibujo en lugar de buscar una alternativa que le resulte más cómoda debido a su diferenciación. Muchas Gracias

    1. Hola Diego, gracias por tu comentario.

      No entiendo muy bien la parte final. Lo suyo es conseguir que tu hijo lo haga porque le apasiona más que por obligación. Podrías buscar información sobre cómo gamificar el proceso. Que significa cómo convertirlo en un juego para que le resulte divertido hacerlo. Esto hará que lo disfrute.

      El esfuerzo entendido como actividad efectiva para conseguir algo es sano. “El esfuerzo por el esfuerzo” es a menudo parte de una cultura de sacrificio que no siempre es la forma más efectiva de conseguir algo. Se puede barrer una habitación con una escoba, o con un cepillo de dientes. La segunda implica más esfuerzo, pero no es la más efectiva.

      No sé si te respondo. Ya me dirás.

      Un saludo,

      Matti

      1. Hola Matti,
        Gracias por tu respuesta, te he entendido. En ocasiones nos enfrentamos a tareas que requieren lo mejor de nosotros y no siempre nos resultan “apetecibles”. Tratando con niños aún se complica más la situación, porque el sentido de la responsabilidad no está aún suficientemente arraigado a ciertas edades. Buscar el lado lúdico para aquellas tareas es una muy buena estrategia a seguir.
        En tu post, y por ahì también iba mi comentario, hacías mención a que los hermanos se comparan y buscan la diferenciación. La cultura del medirnos constantemente con nuestros “pares” está muy arraigada en nuestra sociedad. Quizás deberíamos trabajar más con los pequeños en este sentido y evitar que el imitar, o lo contrario diferenciarnos, les conduzca a comportamientos que igual no son los que ellos realmente desean. ¿Por qué iba a tener que dejar de pintar el hermano pequeño, si es lo que desea, porque el hermano mayor pinte mejor que él? Hablar con nuestros hijos y sobre todo escucharlos puede ser un buen comienzo.
        Gracias por tus sabias orientaciones e inspiraciones.
        Diego Gutiérrez

  7. Esta misma mañana hablaba de lo diferentes que son los hijos, teniendo los mismos padres y la misma educación. En esta columna me has dado respuesta a la pregunta del millón ¿por qué son tan diferentes?
    Muy claro. Muchas gracias Matti

  8. Hoy comprendo porqué mis dos hijos varones son tan diferentes conmigo, que bueno enterderlo, porque en veces como papá cometo el error de no prestarles atención por instantes y eso aunque pienso que no es negativo, veo que los estoy afectando.

    Gracias tu aporte ha sido muy bueno para mí

    1. Me alegra Rafael que te sea útil.

      No es fácil darse cuenta, y es mucho lo que un padre/un líder puede hacer cuando se da cuenta de que cada uno tiene sus necesidades.

      Un saludo,

      Matti

  9. Me ha encantado. Es genial el planteamiento de que cada uno necesitamos un tipo de caricias, según nuestro tipo de personalidad. Espero el próximo post con ganas. un fuerte abrazo. Olalla

  10. He vivido en la ignorancia 23 años siendo padre, sobre esto tan importante tema, espero no sea demasiado tarde para aplicarme y cambiar. Gracias por tus enseñanzas.

    1. Hola Jorge,

      claro que no es tarde. El pasado no lo puede cambiar nadie, pero desde ahora puedes cambiar los comportamientos que quieras. Y está claro que la gente no cambia si no ve alternativas. Enhorabuena por haber encontrado la alternativa que te hace sentido.

      Un saludo,

      Matti

  11. Es la primera vez que leo un articulo suyo y me ha gustado bastante, tengo 3 hijos y casi los describirse, estaré mas al pendiente de la manera en que doy las caricias, muchas veces uno como padre omite las caricias positivas y nos enfocamos en el error de ser mas negativos.. Excelente articulo, felicidades!

    1. Muchas gracias Kary por tu comentario. Confío en que vas a ver gratas sorpresas como consecuencia de la práctica de más caricias positivas. Un abrazo, Matti

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