<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Matti Hemmi &#187; Resolver conflictos</title>
	<atom:link href="http://www.mattihemmi.com/category/resolver_conflictos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.mattihemmi.com</link>
	<description>Making the invisible visible</description>
	<lastBuildDate>Fri, 20 Aug 2010 10:40:30 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.1</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>¿Qué hago, qué pienso, qué valoro? El modelo de auto-gestión</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2010/03/03/%c2%bfque-hago-que-pienso-que-valoro/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2010/03/03/%c2%bfque-hago-que-pienso-que-valoro/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 03 Mar 2010 00:50:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Aprender a aprender]]></category>
		<category><![CDATA[Cambios]]></category>
		<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[cambio]]></category>
		<category><![CDATA[conocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[limitaciones]]></category>
		<category><![CDATA[toma de decisiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=363</guid>
		<description><![CDATA[Son las 01:50 AM de la mañana, estoy en un Novotel en Valencia, a donde he venido para hacer un taller mañana, y he llegado esta tarde después de asistir a la presentación del libro de Juanma, &#8220;El reto de ser feliz; como vivir sin estrés&#8221;, que he tenido el honor de prologarle.
Estoy pensando en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Son las 01:50 AM de la mañana, estoy en un Novotel en Valencia, a donde he venido para hacer un taller mañana, y he llegado esta tarde después de asistir a la presentación del libro de Juanma, &#8220;El reto de ser feliz; como vivir sin estrés&#8221;, que he tenido el honor de prologarle.</p>
<p>Estoy pensando en meterme en la cama, pero sigo estirando la noche para sacarle tiempo al tiempo, mientras tomo conciencia de mi cabreo por no haber posteado en febrero. En mi código de honor particular, esto ha sido una verdadera transgresión después de meses cumpliendo con el objetivo de postear al menos una vez al mes.</p>
<p>Está claro que con la carga actual de trabajo que llevamos estos meses  es fácil que el estrés (habitualmente eustrés) se convierta a veces en distrés, y no hagamos o al menos en mi caso no haga, la mejor auto-gestión posible . En fin que toca poner límites a la dedicación profesional ya bastante “extendida” más allá de las 8 y 10 e incluso 12 horas, para mantener el tamaño de la empresa y no hacerla crecer, recuperar el equilibrio personal y no sucumbir al éxito en estos extraños tiempos que corren y donde parece pecado aplazar o incluso rechazar trabajo.</p>
<p>Por todo lo anterior he decidido acabar hoy el post para el que puse el título en febrero, pero no contenido. Y lo hago un poco más que medio cabreado por no estar aplicándome <strong>el modelo de auto-gestión</strong> del que precisamente versa el post, y que recientemente he incorporado de forma apreciable (aunque no siempre) a mi particular caja de herramientas, después de asistir en febrero a la segunda semana de formación en el programa de Consultoría Sistémica que inicié este año pasado.</p>
<p>La verdad es que desde que he empezado a aplicarme el modelo, he tenido unos cuantos insights de mucha calidad que me han dejado bastante perplejo por lo sencillo que ha sido tenerlos.</p>
<p>La duda que me surgió a los pocos días de darme cuenta de cómo me estaba resultando de sencilla su aplicación, era si su aplicación es realmente así de sencilla, o es que la suma de muchas, muchas horas de desarrollo personal, más la grandeza y a la vez simpleza del modelo, permiten esta calidad en los insights.</p>
<p>Como no pretendo aclarar este aspecto, ni dar una explicación magistral del modelo, sino más bien contar cómo lo he entendido y los beneficios que estoy obteniendo con él, me centro en la explicación.</p>
<p>El modelo de auto-gestión, aprendido de las enseñanzas de Tim Ingarfield, y posteriormente de John McWhirter, se basa en la toma de conciencia de distintos aspectos de una experiencia a través de la exploración de la misma desde distintas perspectivas. Para lograrlo se recomienda que la exploración se realice de forma espacial. Es decir, de pie y cambiando físicamente de sitio en cada una de las perspectivas. O dicho de otro modo, físicamente debes desplazarte por las distintas posiciones del modelo con el fin de facilitar el movimiento mental necesario para cambiar de perspectiva con mayor contundencia.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="size-medium wp-image-366  aligncenter" title="modelo de auto-gestion" src="http://www.mattihemmi.com/wp-content/uploads/2010/03/modelo-de-auto-gestion-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" /></p>
<p>El modelo puedes auto-aplicartelo sin más, o usarlo con tus clientes.</p>
<p>Lo primero que haces, o que invitas a hacer a  tu cliente (en consultoría o terapia), o a tu coachee, es a ponerse de pie en un sitio en el que tenga espacio suficiente por detrás para ir retrocediendo físicamente en las sucesivas fases de la aplicación del modelo. Puedes poner marcas en el suelo que representen las distintas posiciones, o simplemente considerar que cada paso hacia atrás te mueve entre las posiciones del modelo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.mattihemmi.com/wp-content/uploads/2010/03/modelo-de-auto-gestion-2.jpg"></a></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.mattihemmi.com/wp-content/uploads/2010/03/modelo-de-auto-gestion-21.jpg"><img class="size-medium wp-image-370  aligncenter" title="modelo de auto-gestion 2" src="http://www.mattihemmi.com/wp-content/uploads/2010/03/modelo-de-auto-gestion-21-300x113.jpg" alt="" width="353" height="165" /></a></p>
<p>En esa primera posición (numerada con un “1” en el gráfico con las flechas, y representado por la nube en el gráfico con los cuadrados) conectas con la <strong>experiencia, </strong>o pides a tu cliente que conecte con la experiencia, en el sentido más básico de la palabra.  </p>
<p>Es decir, te fijas en cómo es la escena, qué personas, partes, elementos hay en la misma, pero sin tomar en consideración tu rol en la misma. En mi caso en este momento sería, hay una persona, o sea yo, sentado delante de un portátil escribiendo algo. Si conectas a nivel emocional, genial, pero sin tratar de explicarlo, simplemente conecta con ello.</p>
<p>A continuación debes (o en su caso tu cliente) retroceder un paso hacia atrás a la posición marcada con la flecha número 2, o posición en la que debes conectar con el <strong>desempeño</strong>. Con el “qué es lo que hago yo” dentro de esta experiencia a  la que le estoy <em>pasando</em> el modelo de auto-gestión.</p>
<p>En mi caso sería algo así; estoy escribiendo un post en el que describo un modelo de desarrollo personal y profesional. A eso puedo añadirle que me estoy manteniendo despierto a altas horas de la noche. Que tengo el portátil apoyado en mi regazo. Que tengo el portátil enchufado a la red. Que estoy a la izquierda de la cama, y con la mesa a un metro de mí.</p>
<p>Y para mantener el ámbito reducido, y el ejercicio de explicarlo lo más simple posible, no amplio mi descripción de mi desempeño, pero podría describir muchas más cosas, a poco que escarbase.</p>
<p>Tras pasar por el desempeño, retrocedo a la casilla número “3”, donde examino mi <strong>gestión</strong>. Es decir, lo que pienso mientras ejecuto ese desempeño. En esta posición mi objetivo es tomar conciencia de las cosas que pasan por mi cabeza mientras las hago.</p>
<p>En el caso real que estoy describiendo, pienso, ¡coño, no he mencionado a Tim al decir de quién aprendí el modelo!. Y como consecuencia he ido al punto correspondiente del post, y lo he modificado. Además de pensar en lo de Tim, pienso que quiero hacer un post claro en el que con una simple lectura puedas enterarte de este modelo. Y sigo pensando: me vuelve a asaltar la duda de si el modelo es así de simple o es sólo a mí que me lo parece. Sigo decidiendo desde mi pensamiento que no voy a entrar en ese punto.</p>
<p>Tras revisar la gestión, y la cual he descubierto (a través de la aplicación práctica del modelo) que muchas veces no contemplo en mi quehacer diario, retrocedo otra posición, a la número 4, hasta la <strong>dirección</strong>. En esta posición el foco está en entender por qué es esto importante para mí. Qué valoro de esta situación que estoy evaluando.  A un nivel un pelín más sofisticado, sería tomar conciencia de, ¿de qué me alejo?, y ¿a que me acerco? cuando actúo en esta situación.</p>
<p>De nuevo retomando el caso que me ocupa, y son ya las 02:58 (joder como pasa el tiempo), me doy cuenta de que valoro cumplir los compromisos que me planteo. Valoro mi credibilidad al haber decidido iniciar un blog y postear cada mes. O casi. Valoro mi imagen personal a futuro. Valoro que haya personas que quieran echar un ojo a lo que he escrito este mes. Y en más profundidad, me alejo de ser un profesional más en la consultoría, de ser un consultor que no destaca, sin quererlo conscientemente me alejo de estar durmiendo, de estar más descansado mañana por la mañana, de estar más relajado mañana cuando acabe el taller, y vuelva a Madrid. Y me acerco a mi visión personal, me acerco a cumplir mis compromisos, me acerco a ti que estás leyendo esto, me acerco a la escritura que me gusta, y de la que quiero hacer una parte de mi trabajo futuro.</p>
<p>Una vez revisada esta posición paso a la quinta y última desde el punto de vista formal. Es la <strong>supervisión</strong>. En ella reviso el conjunto de la secuencia analizada, y me planteo si lo que acabo de revisar me da una sensación de fluidez, de integridad, de completud, de equilibrio, de armonía, o si falta alguna de esas cosas. Al hacer esta revisión puede ser útil volver a alguna de las posiciones anteriores y observar que pasaría si me fijara en algún otro aspecto, del que a lo mejor me he dado cuenta ahora en la supervisión. O de un aspecto que mi guía en el ejercicio me ha dicho que considere. Al hacerlo añado más detalles y posibilidades a la revisión de la situación, y puede que tome conciencia de posibilidades de acción, gestión o dirección que antes no había considerado.</p>
<p>Y volviendo por última vez a mi caso, que son ya las 03:07, me doy cuenta de que en la gestión sólo he contemplado aspectos profesionales. Y eso me lleva a darme cuenta de que una vez más necesito equilibrar mi lectura de la realidad incluyendo más aspectos de la misma en mis planteamientos vitales, como son por ejemplo, mi salud, mi tiempo de ocio, la posibilidad que habitualmente no me planteo de “fallarle conscientemente” a mis clientes, en el sentido de ser un poco menos cumplidor, para poder así cumplir más con otros clientes no profesionales, léase, familia, amigos, yo mismo.</p>
<p>En fin que a través de este modelo, y de forma muy sencilla resulta muy fácil, o al menos a mi me lo parece, detectar oportunidades de cambio útiles para ti o para tu cliente, al poder analizar esa forma de ser, de estar y de hacer, desde un prisma con muchas caras que da mucha información que normalmente nos cuesta observar.</p>
<p>Y ya para terminar sólo decir, que cuando hayas practicado el modelo suficientes veces de forma espacial, te será fácil hacerlo sin moverte del sitio.</p>
<p>Peeeeero,  si lo intentas así al principio, es muy probable que no te funcione y pienses que el modelo no es útil.</p>
<p>Recuerda que hay muchas, muchísimas cosas en esta vida que necesitas “experienciar” primero para poder comprender qué tienen de bueno y/o de malo.</p>
<p>¿Casos en los que claramente necesitas experienciar para comprender?</p>
<p>Ser padre, hacer el amor, conducir, esquiar, saltar en paracaídas.</p>
<p>Por mucho que te lo cuenten y que trates de imaginarlo no llegarás a entenderlo ni a saber qué se siente en cada una de esos ejemplos, hasta que no lo hagas.</p>
<p>Lógicamente no sugiero que lo pruebes todo en esta vida, pero si las cosas que merecen la pena, como por ejemplo este modelo.</p>
<p>Te deseo mucha suerte en la aplicación del modelo de auto-gestión.</p>
<p>Y si no lo haces, recuerda que dentro de ti hay mucha información útil, que puedes estar descartando, y que esto puede hacer que te pierdas la oportunidad de ser un poco más feliz cada día.</p>
<p>¡¡Me voy al sobre!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2010/03/03/%c2%bfque-hago-que-pienso-que-valoro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Truco o trato?</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2009/10/31/%c2%bftruco-o-trato/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2009/10/31/%c2%bftruco-o-trato/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Oct 2009 18:05:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cambios]]></category>
		<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Rotura de paradigmas]]></category>
		<category><![CDATA[innovación]]></category>
		<category><![CDATA[paradigma]]></category>
		<category><![CDATA[recontratar]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=302</guid>
		<description><![CDATA[¿Truco o trato?, ¿innovación o excelencia?
Esta noche se celebra Halloween. Los niños, y algunos no tan niños, se preparan para pedir caramelos, y repetir la ya popular expresión. “¿Truco o trato?”
Si pasáramos la propuesta a términos empresariales, probablemente más de uno lo traduciría a “¿innovación o excelencia?”, o sería “¿excelencia o innovación?”. Me da la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">¿Truco o trato?, ¿innovación o excelencia?</p>
<p style="text-align: justify;">Esta noche se celebra Halloween. Los niños, y algunos no tan niños, se preparan para pedir caramelos, y repetir la ya popular expresión. “¿Truco o trato?”</p>
<p style="text-align: justify;">Si pasáramos la propuesta a términos empresariales, probablemente más de uno lo traduciría a “¿innovación o excelencia?”, o sería “¿excelencia o innovación?”. Me da la sensación de que sería más bien la primera. La innovación suena más a truco, y la excelencia más a status quo, a trato.  </p>
<p style="text-align: justify;">Siguiendo con la expresión, más de un directivo realmente creerá que es cuestión de elegir, y casi con toda seguridad se quedará con la excelencia. Al final al cabo elegir sólo la innovación implica demasiado riesgo.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, ¿por qué debemos elegir entre uno u otro?</p>
<p style="text-align: justify;">La excelencia es evidentemente necesaria para poder ofrecer productos y servicios de calidad a través de procesos eficientes. Es importante &#8220;exceler&#8221;. Curioso verbo empleado habitualmente por mi amigo Tim Ingarfield. En inglés este verbo existe, “to excel”; sin embargo, en castellano se entiende, pero no existe. </p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo es posible que no tengamos en castellano el verbo que da lugar a esta cualidad tan utilizada hoy en día?. ¿Será porque nos gusta hablar de ello, pero no nos atrevemos a decirlo de la forma más clara posible? ¿Acaso se tildaría de prepotente a quien dijera que ella o el “excele”?</p>
<p style="text-align: justify;">En cualquier caso, sean cuales sean la razones, la excelencia nos ayuda a mantener nuestros clientes actuales en tanto en cuanto ningún competidor ofrezca, en su propuesta de valor, beneficios adicionales a los que nosotros ofrecemos.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero claro, por desgracia para algunos, los competidores también piensan, se cuestionan lo que les pasa, y cuando un día descubren que por mucho que “excelan”  no consiguen distinguirse de su competencia, comienzan a <strong>plantearse qué pueden hacer diferente</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Y en el momento que descubren qué hacer, aunque no sepan cómo, inician un nuevo camino. <strong>El camino de buscar el cómo</strong>. Cómo desarrollar nuevos productos o servicios, o mejorar sus procesos, para ofrecer más valor a sus clientes.</p>
<p style="text-align: justify;">Y de repente, asumiendo ciertos riesgos, sacrifican una parte de su excelencia para poco a poco empezar a distinguirse. Para innovar.</p>
<p style="text-align: justify;">Y entonces descubren que elegir <strong>excelencia e innovación</strong> es más rentable que elegir excelencia o innovación.</p>
<p style="text-align: justify;">O como dicen Collins y Porras en su libro “Built to last”, superan la tiranía del “or”. La tiranía de la “o” frente a la “y”.</p>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, que la próxima vez que te cuestiones si haces una cosa u otra, y especialmente si es excelencia o innovación, prueba a sustituir la “o” por la “y”, y observa a ver qué nuevas posibilidades descubres.</p>
<p style="text-align: justify;">Tal vez te sorprendas.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Truco y trato?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2009/10/31/%c2%bftruco-o-trato/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Feedback Negativo e Innovación</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2009/06/29/feedback-negativo-e-innovacion/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2009/06/29/feedback-negativo-e-innovacion/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 29 Jun 2009 01:22:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Aprender a aprender]]></category>
		<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Rotura de paradigmas]]></category>
		<category><![CDATA[creencias]]></category>
		<category><![CDATA[expectativas]]></category>
		<category><![CDATA[feedback negativo]]></category>
		<category><![CDATA[innovación]]></category>
		<category><![CDATA[paradigma]]></category>
		<category><![CDATA[rotura de paradigmas]]></category>
		<category><![CDATA[toma de decisiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=262</guid>
		<description><![CDATA[En la formación que acabé recientemente con Tim Ingarfield sobre metodología DBM, aprendí una nueva lectura del concepto Feedback Negativo.
Tendemos a pensar que feedback negativo es aquel que nos aporta algo negativo de nosotros, y que aunque desagradable nos puede ayudar a crecer.
Por la misma regla de tres, feedback positivo es aquel que nos aporta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la formación que acabé recientemente con Tim Ingarfield sobre metodología DBM, aprendí una nueva lectura del concepto <strong>Feedback Negativo</strong>.</p>
<p>Tendemos a pensar que feedback negativo es aquel que nos aporta algo negativo de nosotros, y que aunque desagradable nos puede ayudar a crecer.</p>
<p>Por la misma regla de tres, feedback positivo es aquel que nos aporta algo positivo de nosotros, y que por tanto es agradable.</p>
<p>La nueva forma de entender el feedback que he aprendido me parece mucho más potente, sobre todo por los conceptos adicionales que lleva aparejada.</p>
<p>En base a esta nueva forma de entender el feedback, el positivo es aquel que te confirma lo que esperabas. Es decir, si espero que me feliciten por un trabajo y lo hacen, es feedback positivo. Se confirma lo que esperaba.</p>
<p>Pero también será feedback positivo cuando espero que me digan que lo he hecho mal, y me lo confirman. Este feedback también sería positivo, aunque sea desagradable, porque confirmo lo que esperaba.</p>
<p>En cambio será feedback negativo aquel que NO confirme aquello que yo esperaba.</p>
<p>Si espero que me feliciten y me abuchean, será feedback negativo. Y lo será también si espero que me abucheen y me felicitan.</p>
<p>El feedback recibido en ambos casos no es como yo esperaba y por tanto me da la oportunidad de aprender algo de la situación en cuestión.</p>
<p>Eso sí, será más fácil aprender algo, si considero que lo que acaba de ocurrir es una oportunidad. Para muchas personas el escenario descrito lejos de ser percibido como una oportunidad, representará fácilmente un problema.</p>
<p>¿Y de qué depende cómo lo perciba?, y en consecuencia el hecho de que aprenda finalmente algo.</p>
<p>Pues del tipo de respuesta que le de al feedback. Siguiendo con la metodología DBM ante el feedback negativo podemos desplegar tres tipos básicos de respuestas:</p>
<ol>
<li>Respuestas antagonistas</li>
<li>Respuestas fatalistas</li>
<li>Respuestas oportunistas</li>
</ol>
<p>Y a su vez cada una de ellas podrá ser apropiada, o limitativa.</p>
<p><strong>¿Qué es una respuesta antagonista? </strong></p>
<p>Aquella en la que descarto la información recibida en el feedback negativo. No la veo pertinente y no la tengo en cuenta. Este es un tipo de respuesta habitual en los procesos de cambio, tras superar la fase de shock. Es lo que llamamos, la negación de la evidencia.</p>
<p>Y como decía antes, en algunos casos esta respuesta es apropiada, y en otros limitativa.</p>
<p>Será apropiada cuando por ejemplo estoy tratando de hacer un ejercicio para comprobar algo, y me doy cuenta de que han intervenido en la situación factores que no estaban bajo mi control, y decido no analizar los resultados obtenidos.</p>
<p>Será limitativa cuando simplemente no quiera saber qué ha pasado, sin mayor criterio que me de cuenta de que no me gustan los resultados. En este caso aplica el famoso refrán de que “no hay peor ciego, que el que no quiere ver“.</p>
<p><strong>¿Qué es una respuesta fatalista?</strong></p>
<p>Aquella en la que asumo el feedback negativo como algo negativo para mí, en la que me siento como víctima del sistema, y por tanto del feedback y me lamento de lo que me ha pasado.</p>
<p>La aplicación es inapropiada cuando me sirve para sentirme víctima sin más. Este tipo de respuesta es bastante habitual en nuestra sociedad o incluso en la empresa, aunque en este último caso a veces se convierte en antagonista, y en lugar de asumir la culpa (debería llamarla responsabilidad, pero para el que da una respuesta fatalista limitativa es más culpa que responsabilidad), la aprovechamos para echarle la culpa a alguien. Más de uno pensará “si la echo yo primero a lo mejor me libro de que me encasqueten la responsabilidad a mí”.</p>
<p>Será en cambio un tipo de respuesta apropiada cuando por ejemplo, el feedback negativo tenga que ver con una desgracia personal y me sienta mal, y reaccione de forma puramente emocional a ese hecho doloroso. Realmente la persona tendrá motivos para sentirse como una víctima de las circunstancias. Eso sí, esta respuesta dejará de ser apropiada si se prolonga en el tiempo y la persona no sale del estado de frustración lógico al recibir un feedback negativo de esta naturaleza.</p>
<p><strong>¿Qué es una respuesta oportunista?</strong></p>
<p>Aquella en la que asumo el feedback negativo como una oportunidad para aprender de lo que me ha ocurrido y estoy dispuesto a no contemplar la información recibida como simplemente mala. Esto no quiere decir que la persona lo reciba sin inmutarse, ya que no es normal que te guste recibir feedback negativo sin más, pero una vez asimilada la parte menos agradable del feedback la persona lejos de pensar en culpa, piensa en responsabilidad, y lejos de sentirse víctima se siente protagonista de su presente, y con opciones para entender y manejar esa información.</p>
<p>¿Y en qué casos es apropiada este tipo de respuesta? Pues yo diría que prácticamente en casi todos los casos. Es poco frecuente que aprovechemos la oportunidad de contemplar este tipo de información como algo valioso. Solemos defendernos de lo que la información implica, que de una u otra manera no hemos acertado en la expectativa que teníamos de haber hecho, pensado o sentido algo de una determinada manera.</p>
<p>Si nos propusiéramos ser más humildes, menos vanidosos, más persona (y no aspirantes a seres perfectos), nos costaría mucho menos aprovechar este feedback negativo. Como dice Tim, las empresas necesitarían menos consultores si decidieran aprender del feedback negativo que se produce a su alrededor de forma continua.</p>
<p>Y esto tiene mucho que ver con la actitud. Actitud de humildad, de autenticidad, y no de responder a la necesidad de aparentar; actitud de NO aplicación de juicios a todo aquello que no entendemos, actitud de curiosidad ante lo desconocido.</p>
<p>Es sin embargo más fácil de decir que de hacer porque la sociedad premia más la apariencia que la autenticidad. Y sobre todo porque mostrar esa actitud exige normalmente crecimiento personal, que no todo el mundo está dispuesto a realizar, ya que éste a su vez depende del aprendizaje, que depende de aceptar el feedback negativo “con deportividad”. Es desagradable “tragarse los sapos” que implica recibir el feedback negativo, pero por otra parte prácticamente imprescindible.</p>
<p>Y entonces, ¿cuándo no es apropiada una respuesta oportunista al feedback negativo? Cuando ese feedback es dado por ejemplo con mala fé, y no necesitas tratar de aprender de algo que te dan con esa actitud, o cuando no estás emocionalmente preparado para recibirlo y sin embargo tratas de hacerlo, o cuando no te proteges y el feedback negativo es más de lo que tu solo puedes llegar a asimilar en un momento determinado. “¡Ah, qué bien me voy a  divorciar y esta es una gran oportunidad para mi vida!”.</p>
<p>En un caso como el descrito necesitas recibir apoyo para primero dar una respuesta emocional apropiada, sentir y dar rienda a las emociones oportunas, miedo, rabia, tristeza, y después, ya estarás en disposición de sacar aprendizajes. Hacerlo antes es en realidad dar una respuesta antagonista a tus propias emociones.</p>
<p><strong>¿Y por qué me parece esto importante para la innovación?</strong></p>
<p>Porque muchas de las innovaciones que se han desarrollado durante el siglo XX ocurrieron porque la persona que recibió un feedback negativo, lejos de descartarlo (<em>descontarlo</em>, en términos transaccionalistas), lo estudió con curiosidad, con el <a href="http://www.mattihemmi.com/2009/05/25/%c2%bfjuzgas-tus-juicios/">juicio diferido </a>como decimos en creatividad, y logró encontrar innovaciones que de otro modo se hubiesen perdido.</p>
<p>Y consiguieron desarrollar sus innovaciones porque aplicaron una respuesta oportunista apropiada al contexto. Y lo que es aún más meritorio es que en muchos casos, no había evidencias suficientes de que hubiera posibilidades de descubrir algo interesante en el feedback negativo. Bueno, salvo en el último ejemplo que menciono a continuación.</p>
<p>Algunos de los ejemplos más conocidos han sido la penicilina, el teflón, el pegamento ultrarrápido, la vulcanización del caucho, el pegamento que sirvió de base para los Post-It’s, y uno de los más fáciles de detectar por su “aparatosidad”, la Viagra.</p>
<p>Ya para terminar, sólo reafirmar la importancia de tomar conciencia de cómo reaccionamos ante el feedback negativo, y a partir de ahí estudiar que opciones tenemos.</p>
<p>Os animo a que cada vez que recibáis feedback negativo, contempléis cuantos tipos posibles de respuesta podéis activar. Sólo hace falta “morderse el hipotálamo” un poquito, y no enjuiciar demasiado deprisa.</p>
<p>Nunca se sabe lo que podemos llegar a aprender.</p>
<p>¡Que ustedes lo respondan bien!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2009/06/29/feedback-negativo-e-innovacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Ganar &#8211; ganar  o  Ganar &#8211; ganar &#8211; ganar &#8211; &#8230; &#8211; ganar?</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2009/05/30/ganar-ganar-ganar-ganar/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2009/05/30/ganar-ganar-ganar-ganar/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 30 May 2009 12:54:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Rotura de paradigmas]]></category>
		<category><![CDATA[expectativas]]></category>
		<category><![CDATA[negociación]]></category>
		<category><![CDATA[paradigma]]></category>
		<category><![CDATA[rotura de paradigmas]]></category>
		<category><![CDATA[toma de decisiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=224</guid>
		<description><![CDATA[ 
Esta mañana leí un post de Unai Benito Larrakoetxea en el Club de Recursos Humanos España en LinkedIn, en el que preguntaba:
¿Se puede negociar con mentalidad de abundancia?
 Tras leerlo y analizar algunas de los comentarios que habían colgado algunos colegas del Club, me hizo pensar en la relación que hay entre innovación abierta y el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p>Esta mañana leí un post de Unai Benito Larrakoetxea<strong> </strong>en el Club de Recursos Humanos España en LinkedIn, en el que preguntaba:</p>
<p style="text-align: center;"><strong>¿Se puede negociar con mentalidad de abundancia?</strong><strong></strong></p>
<p> Tras leerlo y analizar algunas de los comentarios que habían colgado algunos colegas del Club, me hizo pensar en la relación que hay entre innovación abierta y el tipo de mentalidad con el que llegamos a ella.</p>
<p>En el fondo la <strong>innovación abierta</strong> es una nueva forma de &#8220;negociar&#8221; el futuro de tu empresa. Incluyo a continuación mi respuesta en el foro.</p>
<p><em>Estando de acuerdo con prácticamente todos los comentarios, hay un modelo de negociación, o podría decir de forma más amplia, un modelo de hacer negocios que va un paso más allá del ganar, ganar. </em></p>
<p><em> </em><em>En el modelo clásico, cuando negociamos entre dos partes es fácil, en determinados casos y dependiendo de la madurez emocional de las partes involucradas, que una de las partes o las dos piensen que para que uno gane el otro tiene que perder. </em></p>
<p><em> </em><em>Tomando como referencia la pirámide de Maslow, podríamos decir que esas personas están respondiendo a su miedo a no cubrir sus necesidades más básicas de supervivencia. </em></p>
<p><em> </em><em>Cuando las partes evolucionan emocionalmente y empiezan a superar esos miedos, las necesidades a cubrir son ya superiores, y a medida que las necesidades inferiores se van cubriendo y se acercan hacia la auto-realización, la necesidad de compartir aumenta, y por tanto el paradigma ganar, ganar va surgiendo. Hasta aquí lo que en mi opinión ha venido ocurriendo hasta ahora.</em></p>
<p><em> </em><em>Sin embargo, a medida que los medios de comunicación global se van desarrollando, está surgiendo un nuevo paradigma que facilita el pasar con mayor rapidez a una mentalidad de abundancia. </em></p>
<p><em> </em><em>Me refiero al modelo de GANAR-GANAR-GANAR. Me refiero al hecho de que las personas nos estamos dando cuenta de una manera especialmente rápida en los últimos años de que &#8220;ESTO&#8221; no es cosa de dos, sino de muchos más, y que cuantos más ganemos, más posibilidades hay de que ocurra aquello que cada uno necesita o quiere.</em></p>
<p><em> </em><em>Este modelo cada se va extendiendo cada vez más rápido en el mundo de la innovación de una forma muy clara; de acuerdo a él, las empresas más innovadoras no deciden ya de forma unilateral lo que el mercado necesita, y estudian como darles algo para que la empresa gane y el usuario gane. </em></p>
<p><em> </em><em>Lo que están haciendo estas empresas es incorporar al estudio de sus nuevas ofertas de productos y servicios, a muchas más partes involucradas en la cadena de valor del proceso comercial. </em></p>
<p><em> </em><em>Involucran a proveedores, a clientes, a intermediarios, a usuarios, y a los distintos departamentos de la organización de forma que las interacciones entre todas estas partes ya no son secuenciales y en el formato one-to.one, donde la negociación podría ser gano-pierdes, pierdes-gano, o pierdes-pierdes. O evidentemente y en el mejor de los casos, ganas-gano.</em></p>
<p><em> </em><em>Ahora esas interacciones ocurren de forma simultánea o cuasi-simultánea, de modo que si bien inicialmente ponerse de acuerdo puede ser un poco más lento, los rsultados que se alcanzan satisfacen a todas las partes ya que desde el principio, las necesidades de todas las partes se han tenido en cuenta.</em></p>
<p><em> </em><em>Ahora necesariamente para que el proceso funcione con tantas partes, tiene que haber un GANAR-GANAR-GANAR-&#8230;.- GANAR, desde el principio. </em></p>
<p><em> </em><em>Sólo desde esta mentalidad es posible además juntar a todas las partes, y no ya para negociar, sino para co-diseñar, co-crear aquello en lo que todos los involucrados están interesados, desde sus distintos puntos de vista.</em></p>
<p><em> </em><em>Este modelo de innovación abierta es claramente un ejemplo del nuevo paradigma colaborativo que necesitamos como sociedad que habita el planeta. Y lo mejor del mismo es que en el proceso las personas, las empresas que lo hacen salen todas ganando, y como consecuencia, el planeta.</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2009/05/30/ganar-ganar-ganar-ganar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿No puedes o no quieres? ¿o no sabes cómo?</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2008/11/29/%c2%bfno-puedes-o-no-quieres-%c2%bfo-no-sabes-como/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2008/11/29/%c2%bfno-puedes-o-no-quieres-%c2%bfo-no-sabes-como/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Nov 2008 07:50:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Rotura de paradigmas]]></category>
		<category><![CDATA[cobardía]]></category>
		<category><![CDATA[coraje]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[poder]]></category>
		<category><![CDATA[saber cómo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=17</guid>
		<description><![CDATA[En el día a día no paramos de escuchar a la gente diciendo, “no puedo”, “no se puede”, “no es posible”.
Hasta aquí, nos parece normal. Es algo habitual, algo a lo que ya estamos acostumbrados, y que por desgracia, incluso nos creemos.
Para mí esas expresiones son en general escudos con los que protegernos de hacer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el día a día no paramos de escuchar a la gente diciendo, “no puedo”, “no se puede”, “no es posible”.</p>
<p>Hasta aquí, nos parece normal. Es algo habitual, algo a lo que ya estamos acostumbrados, y que por desgracia, incluso nos creemos.</p>
<p>Para mí esas expresiones son en general escudos con los que protegernos de hacer afirmaciones más directas y que son más coherentes con lo que pensamos o sentimos: “no quiero”, “no me da la gana”, “no me apetece”, “no sé cómo”, “no me atrevo”.</p>
<p>En la vida en general no tiene mayor importancia, pero en el mundo empresarial, las personas que se protegen con el “no puedo” o el “no se puede” se desempoderan.</p>
<p>Y además sin darse cuenta, están juzgando sus posibilidades futuras desde un presente en el que pareciera que conocen todo lo que puede ocurrir en un futuro. Como si tuviesen ya conocimiento de hasta donde pueden llegar.</p>
<p>En mi opinión este <em>vicio</em> se inicia en la infancia cuando los padres se pasan el día diciéndonos, “Juanito, no puedes coger el vaso”, “Pepito, no puedes subirte ahí”, &#8220;Josito no puedes jugar con eso&#8221;.</p>
<p>Y sin embargo Juanito, Pepito <em>y </em>Josito, no sólo saben que pueden hacerlo, sino que en muchas ocasiones lo hacen, para cabreo de sus padres.</p>
<p>Y claro, a base de escuchar el susodicho mensaje limitante, y de recibir cachetes por no hacerles caso cuando ese mensaje les llega, terminan creyéndose que efectivamente no pueden. Y se convierte en sinónimo de no me dejan, no debo, no quieren.</p>
<p>¿Y qué pasa, que no debería decirle a mis hijos que no pueden hacer x o y?</p>
<p>Si claro que puedes, y de hecho lo haces, pero a mi entender, no debes. Y no debes, no debemos, para que nuestros hijos no crezcan <em>capados de poder</em>.</p>
<p>Porque poder es un verbo, y también un sustantivo que necesitamos conjugar para desplegar todo nuestro potencial.</p>
<p>Por eso creo que es mucho mejor decirles la verdad: “no quiero que hagas eso”, “no debes hacer eso”, “no me da la gana que hagas esto”, o “no te dejo que hagas tal o cual cosa”, pero que sobre todo seamos coherentes con nuestros pensamientos y emociones, y servirles así de modelos sanos.</p>
<p>Mi sugerencia para los que ya hemos crecido: cuando te pilles a ti mismo pensando o diciendo, “no puedo”, tradúcelo por “no sé cómo”, y ponte a buscar la manera de conseguirlo, o por un “no me apetece”, o “no quiero”, pero no te engañes, que en más de una ocasión te vendrá bien ser sincero con tus posibilidades, y si no te has entrenado en buscar los “CÓMO puedo hacer para”, tu futuro se verá muy limitado.</p>
<p>Y si eres responsable de un equipo de gente en la empresa, no uses, ni dejes usar a tu equipo los “no sé puede”. No te lo creas.</p>
<p>Mi conclusión: decir “no sé puede” es de cobardes, y decir, “no sé cómo”, cuando sea el caso, es de valientes. Y digo esto porque decir no sé como exige mucho coraje en el mundo corporativo en el que reconocerlo parece que te quitara puntos. Sin embargo, reconocerlo y actuar en consecuencia, te abre la posibilidad de aprenderlo, o de buscar a alguien que lo sepa, pero sobre todo, de descubrir nuevas posibilidades hacia el futuro.</p>
<p>Ya lo dijo Cuatro este verano, y fijaos, Campeones de Europa.</p>
<p><object width="425" height="344" data="http://www.youtube.com/v/l8NMRpigiQI&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash"><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/l8NMRpigiQI&amp;hl=en&amp;fs=1" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object></p>
<p>¡¡¡ Podemos, podemos, &#8230; !!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2008/11/29/%c2%bfno-puedes-o-no-quieres-%c2%bfo-no-sabes-como/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El parchis, la toma de decisiones y la creatividad</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2008/11/24/el-parchis-la-toma-de-decisiones-y-la-creatividad/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2008/11/24/el-parchis-la-toma-de-decisiones-y-la-creatividad/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Nov 2008 12:58:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Líderes que inspiran]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[toma de decisiones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=42</guid>
		<description><![CDATA[
Esta tarde he estado jugando con mis hijos el parchis.
Mientras jugábamos yo seguía concentrado en el juego hasta que de repente me he dado cuenta de que mis hijos de 6 y 8 años, apenas si tenían reparos en “arriegarse” moviendo sus fichas de modo que quedaran expuestas a que otro de los jugadores se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://4.bp.blogspot.com/_rdxCw1Y0b-0/SS-lxUIN01I/AAAAAAAAACg/bN3eZlYLBVM/s1600-h/images%5B1%5D.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273615955309482834" style="margin: 12px 10px 0px 0px; float: left; width: 116px; height: 116px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_rdxCw1Y0b-0/SS-lxUIN01I/AAAAAAAAACg/bN3eZlYLBVM/s320/images%5B1%5D.jpg" border="0" alt="" /></a></p>
<p>Esta tarde he estado jugando con mis hijos el parchis.</p>
<p>Mientras jugábamos yo seguía concentrado en el juego hasta que de repente me he dado cuenta de que mis hijos de 6 y 8 años, apenas si tenían reparos en “arriegarse” moviendo sus fichas de modo que quedaran expuestas a que otro de los jugadores se las pudiésemos comer. Y mi razonamiento lógico me decía que lo lógico es proteger las fichas para que no te las coman, y tratar de llevar todas tus fichas a casa.</p>
<p>Y cuando me he dado cuenta de que ellos arriesgaban más que yo, y en la mayoría de ocasiones salían indemnes, me he puesto a pensar si esto tenía algo que ver con el día a día adulto.</p>
<p>En nuestras vidas, en nuestro trabajo no nos arriesgamos por lo que podamos perder, por el miedo a perder. Y es cierto que debemos medir los riesgos antes de tomar aquellas decisiones que nos puedan hacer perder, o al menos perder mucho (o &#8220;ser comidos&#8221;).</p>
<p><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273616848529480274" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 118px; height: 122px; text-align: center;" src="http://4.bp.blogspot.com/_rdxCw1Y0b-0/SS-mlTodWlI/AAAAAAAAACo/mhXWk7OnOYE/s320/comecocos.gif" border="0" alt="" /></p>
<p>Pero, jugando el parchis, no pasa nada por que te coman. Y aún así, yo hoy no he asumido riesgos. ¿Es por inercia? ¿En cuantas ocasiones nos dejamos guiar por esta forma de pensar? ¿Nos damos cuenta en la vida adulta de en cuantas situaciones no hay nada o casi nada que perder, y aún así no nos atrevemos a asumir riesgos, y seguimos siendo conservadores?</p>
<p>¿Y cual sería entonces una de esas situaciones? Pues por ejemplo cuando estamos tratando de generar ideas para solucionar un problema y en lugar de atrevernos a generar ideas diferentes, radicales, nos limitamos a generar más ideas de las que ya conocemos, y no nos atrevemos a diferir nuestro juicio, para concebir nuevos planteamientos.</p>
<p>El próximo día que juegue al parchís, ¡¡ juro por mis fichas, que me comprometo a arriesgarme a que me las coman !!.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2008/11/24/el-parchis-la-toma-de-decisiones-y-la-creatividad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La P de Protección</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2008/02/09/la-p-de-proteccion/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2008/02/09/la-p-de-proteccion/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 09 Feb 2008 11:41:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Líderes que inspiran]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Talento innovador]]></category>
		<category><![CDATA[3p]]></category>
		<category><![CDATA[análisis transaccional]]></category>
		<category><![CDATA[at]]></category>
		<category><![CDATA[permiso]]></category>
		<category><![CDATA[poder]]></category>
		<category><![CDATA[potencia]]></category>
		<category><![CDATA[protección]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=54</guid>
		<description><![CDATA[J: ¡Cuando tenga catorce años, montaré en una nave espacial!
R: ¡Alah!, ¿tú solo?
J: ¡No, con un mayor!.
R: Ah, ya decía yo. Es que si no da mucho miedo.
¿Cuantas veces has oído en tu trabajo a un adulto reproduciendo esta conversación, sustituyendo al &#8220;mayor&#8221; por el jefe?
Aunque nos consideramos personas crecidas, tenemos muchas limitaciones que frenan [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>J: ¡Cuando tenga catorce años, montaré en una nave espacial!</p>
<p>R: ¡Alah!, ¿tú solo?</p>
<p>J: ¡No, con un mayor!.</p>
<p>R: Ah, ya decía yo. Es que si no da mucho miedo.</p>
<p>¿Cuantas veces has oído en tu trabajo a un adulto reproduciendo esta conversación, sustituyendo al &#8220;mayor&#8221; por el jefe?</p>
<p>Aunque nos consideramos personas crecidas, tenemos muchas limitaciones que frenan nuestra inKNOWability.</p>
<p>En demasiadas ocasiones, como no sienta que alguien con más autoridad me proteja, no me atreveré a pensar, proponer y aún menos a hacer según que cosas, no sea que mis pensamientos, afirmaciones o acciones tengan consecuencias que me cambien la vida.</p>
<p>Y menuda historia, mi vida dejaría de ser previsible.</p>
<p>Vivimos atenazados por el miedo, por el mismo miedo que teníamos de niños, sólo que en este caso lo disfrazamos de precaución, prudencia, hipoteca, etc.</p>
<p>Y mientras tanto las oportunidades siguen pasando a nuestro lado sin ser aprovechadas.</p>
<p>Nos falta la primera de las tres P&#8217;s necesarias para desarrollar nuestra inKNOWability, la P de PROTECCIÓN.</p>
<p>Lo ideal es que la protección nos la diéramos nosotros mismos, y no necesitáramos de esa protección por parte de nuestro entorno.</p>
<p>En su defecto, la segunda mejor opción sería que nos la ofreciera el entorno, sin embargo, casi siempre, cuando se trata de la organización, lo que ésta nos ofrece es justo lo contrario.</p>
<p>Es más probable que el miedo sea la emoción que domine, y por tanto el talento se esconda.</p>
<p>Como jefe, parece lógico no dejar que la gente se dedique a probar cosas nuevas sin ton ni son. Sin embargo, entre este último pensamiento y la opción más habitual de tener a la gente atemorizada, existe la magnifica oportunidad de crear entornos PROTEGIDOS en los que los miembros del equipo puedan explayarse y generar ideas, proponerlas e incluso, facilitando los medios, y siguiendo los mecanismos acordados, ponerlas en marcha. Sólo es necesario, querer, y establecer el contrato psicológico adecuado entre las partes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2008/02/09/la-p-de-proteccion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El contrato transaccional</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2007/09/24/el-contrato-transaccional/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2007/09/24/el-contrato-transaccional/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Sep 2007 13:09:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Líderes que inspiran]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[análisis transaccional]]></category>
		<category><![CDATA[at]]></category>
		<category><![CDATA[compromisos]]></category>
		<category><![CDATA[contrato]]></category>
		<category><![CDATA[expectativas]]></category>
		<category><![CDATA[recontratar]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=25</guid>
		<description><![CDATA[El contrato es probablemente uno de los conceptos más potentes del AT.
Especialmente, si consideramos lo simple que es su explicación, y las numerosas ocasiones en las que el no hacer un buen uso del mismo se traduce en malentendidos, conflictos innecesarios, despidos, o incluso en el plano personal, en broncas y, a la larga, hasta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El contrato es probablemente uno de los conceptos más potentes del AT.</p>
<p>Especialmente, si consideramos lo simple que es su explicación, y las numerosas ocasiones en las que el no hacer un buen uso del mismo se traduce en malentendidos, conflictos innecesarios, despidos, o incluso en el plano personal, en broncas y, a la larga, hasta en divorcios.</p>
<p>Cuando hablamos del <strong>contrato transaccional</strong>, distinguimos tres niveles: el <em>administrativo</em>, el <em>profesional </em>y el <em>psicológico</em>.</p>
<p>Podemos hablar así de tres contratos, o de tres aspectos del contrato, que queremos aplicar a una relación.</p>
<p>Un uso adecuado del mismo, nos proporcionará grandes satisfacciones, así como mayor eficacia personal. Para aquellas personas que tienen personal a su cargo será de especial interés, ya que cuando sus colaboradores conozcan y apliquen el concepto, reducirán su victimización (“es que yo creía que tu sabías lo que yo quería”), y por tanto aumentará la asunción de su responsabilidad.</p>
<p>Veamos entonces los tres apartados del contrato transaccional.</p>
<p>En primer lugar encontramos el <strong>contrato administrativo</strong>.</p>
<p>Un ejemplo típico de contrato administrativo es el contrato legal de trabajo, en el que se reflejan los aspectos básicos de la relación. Entre ellos destacarían elementos tales como, cuando va a comenzar el contrato, qué se va a entregar como contenido del contrato (trabajo, productos, servicios), dónde se va a desarrollar, los horarios, cuanto se va a pagar por el suministro objeto del contrato, cuando se va a extinguir, etc.</p>
<p>Este es en muchas ocasiones el único contrato que se establece en una relación, y a menudo sólo cubre los aspectos básicos, o necesidades básicas, del que solicita el servicio. Usando un ejemplo doméstico, sería como pedirle a un pintor que nos pinte el salón de la casa, y simplemente acordamos, cuando va a empezar, cuanto va a tardar, el color de la pintura, y el precio.</p>
<p>Es habitual encontrar el <em>contrato administrativo </em>por escrito, aunque en ocasiones es sólo verbal.<br />
En segundo lugar, tenemos el <strong>contrato profesional</strong>.</p>
<p>Este tiene que ver con el desarrollo del contrato. Siguiendo con el ejemplo del contrato laboral, este segundo nivel del contrato transaccional incluiría aspectos tales como, qué funciones se van a desarrollar en el puesto de trabajo, que responsabilidades tiene la persona, con que recursos puede contar, con quien va a relacionarse, etc.</p>
<p>En la mayoría de los contratos laborales, este apartado no es parte del mismo, ni siquiera como anexo. A veces, porque no se quiere limitar las responsabilidades de los trabajadores, o no se quiere emplear el tiempo en prepararlo, y en otras ocasiones porque se teme que el trabajador utilice el contrato profesional escrito como razón para no hacer una tarea, o para exigir mejoras económicas cuando se le pida que desarrolle una labor que no está reflejada entre las funciones del contrato.</p>
<p>El peligro de no reflejarlo es que (como explicaré en posts posteriores) se está haciendo un <em>descuento</em> de ciertos aspectos importantes de la relación contractual, es decir, hay aspectos que no se están tomando en cuenta. Estos <em>descuentos</em> son habitualmente una puerta de entrada para los <em>juegos psicológicos</em>. (Nota: Un <em>juego psicológico</em>, es una de las formas en que de acuerdo a la teoría del AT podemos estructurar el tiempo. En este caso, una forma de estructuración poco recomendable, ya que el <em>juego psicológico </em>es sinónimo de conflicto, y nos sirve básicamente, para conseguir reconocimiento personal negativo, o como lo llamamos en AT, <em>caricias negativas</em>).</p>
<p>En algunas organizaciones, el contrato profesional si se entrega al trabajador con la descripción del puesto, o a veces está incluso reflejado en el Libro de Empresa. Lo que es difícil que ocurra es que se le muestre al trabajador antes de firmar el contrato administrativo (el del INEM ).</p>
<p>A menudo, este segundo apartado del contrato transaccional no aparece en muchas de las solicitudes (contratos) que hacemos, y sin embargo cubre muchos aspectos críticos para su éxito.<br />
Siguiendo con el ejemplo del pintor, en este segundo nivel, deberíamos acordar aspectos tales como, qué tipo de pintura va a utilizar, si va a necesitar equipos especiales (compresor para pintar a pistola, o si va a utilizar una escalera), cuanta gente traerá para pintar, etc.</p>
<p>Finalmente tenemos el <strong>contrato psicológico</strong>.</p>
<p>Este es el nivel más complicado de gestionar. En el contrato psicológico tenemos todo aquello que esperamos que ocurra en la relación contractual, y que sin embargo no exponemos al otro. Es el plano en el que se encuentran las <strong>expectativas</strong>.</p>
<p>Este es el plano en el que tenemos la oportunidad de <strong>transformar nuestras expectativas en compromisos</strong>. Para ello es necesario que nos atrevamos a poner las expectativas sobre el tapete, y hablemos de ellas con la otra parte. De otro modo, estaremos esperando que la otra parte actúe como un adivino.</p>
<p>Sólo si las exponemos podremos negociarlas.</p>
<p>En muchas relaciones de pareja ocurre esto mismo. Una de las partes espera que la otra parte se dé cuenta de las necesidades del primero, y las satisfaga. Cuando esto no ocurre, se producen reclamaciones que parecen poco coherentes, pero que suelen ser muy frecuentes: “<em>deberías haberte dado cuenta</em>”, “<em>si te hubieses fijado, lo habrías notado</em>”, “<em>tú ya sabes lo que necesito (o lo que me gusta)</em>”, etc. La persona no se hace cargo de sus necesidades y pasa la responsabilidad al otro.</p>
<p>Este es un contrato que a menudo se queda en el plano verbal, en el caso de que se atienda. Es raro encontrar organizaciones que se ocupen de este plano de la relación contractual.</p>
<p>Sin embargo, ya existen algunas organizaciones que empiezan a contemplarlo, y son precisamente aquellas que han entendido la importancia que tiene respecto a la motivación, y por tanto, respecto a la retención del personal.</p>
<p>Cuando las personas se sienten desmotivadas, a menudo encontraremos que se debe a expectativas insatisfechas. En la mayoría de los casos, las personas abandonan las organizaciones cuando tras un período inicial de “enamoramiento” con la organización, descubren que sus expectativas no se están viendo satisfechas tal y como ellos esperaban. Entonces, en lugar de darse cuenta de que nunca hablaron de ellas con su jefe, asumen que su jefe debía haberse ocupado de: promocionarle, escucharle más, darle más responsabilidad, etc,</p>
<p>Esto no quiere decir que, por otra parte, el jefe no haya tenido también expectativas respecto al comportamiento de su colaborador (&#8220;<em>que me diga lo que necesita</em>&#8220;, &#8220;<em>que tenga iniciativa</em>&#8220;, &#8220;<em>que ponga un alto grado de atención en sus tareas</em>&#8220;, &#8220;<em>que demuestre buena actitud</em>&#8220;, etc) y no se haya ocupado de manifestarlas, dejando así de asumir su responsabilidad en el nivel psicológico de la relación.</p>
<p>En definitiva, el contrato psicológico nos permite explicitar nuestras expectativas, y a partir de ahí, tener la oportunidad de hablar de ellas con nuestro interlocutor, o interlocutores, y negociar cómo verlas satisfechas.</p>
<p>Está claro que no se puede garantizar que se satisfagan, pero al menos podemos hablar de ellas, e incluso si no conseguimos que sean consideradas tal cual en el contrato, buscar una forma alternativa de verlas satisfechas. En cualquier caso, este es uno de los caminos más eficaces para convertir nuestras expectativas en compromisos acordados por las partes que pactan un contrato, y sobre todo, de asumir la responsabilidad de ocuparnos de nuestras necesidades.</p>
<p>En la mayoría de las relaciones profesionales, los conflictos surgen por contratos establecidos únicamente a nivel administrativo, en el que las expectativas no han sido manifestadas.</p>
<p>Este es de hecho un nuevo caso de <em>descuento</em> (normalmente hecho de manera inconsciente), en el que la persona que tiene las expectativas no se hace cargo de sus necesidades, y deja pasar la oportunidad de ponerlas de manifiesto. Como he dicho antes, es muy probable que cuando vea que sus expectativas no han sido satisfechas, se sienta con el derecho a reclamar, a pesar de que no se ocupó de ponerlas sobre la mesa cuando tuvo la oportunidad.</p>
<p>En la mayoría de los casos en los que alguien me cuenta alguna injusticia que sufrió de su jefe, o de un colega, o incluso de un colaborador, es fácil identificar un contrato incompleto desde el punto de vista de las expectativas personales del que reclama.</p>
<p>Por otra parte es importante recordar que, el contrato transaccional no tiene que estar siempre por escrito, y a menudo basta con que ser verbal. Normalmente pensaremos en hacerlo escrito, o bien cuando la importancia del mismo sea alta (y habitualmente con gente de fuera de la organización), o cuando siendo con personas de nuestra propia organización, hemos visto que el contrato verbal se tomaba a la ligera, o incluso se rompía, y parecía que no pasaba nada.</p>
<p>Es importante tener en cuenta que el contrato transaccional no se impone, sino que se negocia. De lo contrario no estaremos trabajando desde una posición de respeto, de igualdad (lo que en AT denominamos, la <em>posición existencial </em>“<em>yo estoy bien, tú estás bien</em>”), si no que estaremos probablemente inmersos en un <em>juego de poder</em>, tan comunes en las empresas.</p>
<p>Esto no quita sin embargo, que las personas definan en él los límites que consideren necesarios para poder actuar de acuerdo a sus necesidades personales, así como las de la organización.</p>
<p>Para terminar con el mismo ejemplo que empecé del pintor, en este caso deberíamos explicitar cómo espero que me quede la habitación de bonita cuando acabe, qué tipo de fallos espero no ver, cómo espero que me deje la casa de limpia, o incluso, que espero acabar la relación de forma cordial.</p>
<p>Espero que estos comentarios sobre el contrato, sirvan para reducir el número de conflictos en los que, a veces innecesariamente, nos vemos inmersos en el día a día.</p>
<p>Depende más de cada uno de lo que a veces nos gustaría pensar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2007/09/24/el-contrato-transaccional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Beneficios del Análisis Transaccional aplicado a Organizaciones</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2007/09/19/beneficios-del-analisis-transaccional-aplicado-a-organizaciones/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2007/09/19/beneficios-del-analisis-transaccional-aplicado-a-organizaciones/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 19 Sep 2007 13:30:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Líderes que inspiran]]></category>
		<category><![CDATA[Oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Retención del talento]]></category>
		<category><![CDATA[Talento innovador]]></category>
		<category><![CDATA[análisis transaccional]]></category>
		<category><![CDATA[at]]></category>
		<category><![CDATA[beneficios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=27</guid>
		<description><![CDATA[Dada su naturaleza contractual, el AT genera una serie inmediata de beneficios en la organización. Desde la primera de contacto con los nuevos conceptos, los miembros del equipo son capaces de entender como su utilización les puede beneficiar de forma inmediata.
Estos beneficios se ven reforzados de forma exponencial cuando las primeras personas que los llevan [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Dada su naturaleza contractual, el <span class="blsp-spelling-error">AT</span> genera una serie inmediata de beneficios en la organización. Desde la primera de contacto con los nuevos conceptos, los miembros del equipo son capaces de entender como su utilización les puede beneficiar de forma inmediata.</p>
<p>Estos beneficios se ven reforzados de forma exponencial cuando las primeras personas que los llevan a la práctica son los directivos de la organización.</p>
<p>La razón por la que el AT es percibido como una herramienta muy práctica, se debe a que las personas son capaces de verse reflejadas en los comportamientos descritos, a partir de ahí identifican con facilidad los conceptos que los explican, y esto les permite detectar posibles mejoras y/o cambios en su conducta tanto a nivel profesional como personal.</p>
<p>Como primeros beneficios del AT, podemos listar los cinco pasos de la inteligencia emocional.</p>
<ol>
<li><strong>Aumenta el <span class="blsp-spelling-error">auto-conocimiento</span></strong>. Dada la simplicidad de los <span class="blsp-spelling-error">terminología</span> (algo que <span class="blsp-spelling-error">Berne</span> simplificó a propósito), a la vez que su profundidad (soportada por las más recientes investigaciones en psicología y <span class="blsp-spelling-error">neurofisiología</span>), cuando se explican incluso los conocimientos más simples del <span class="blsp-spelling-error">AT</span>, se generan un gran número de <span class="blsp-spelling-error">insights</span> (tomas de conciencia) en los participantes en la formación. Es por esta razón por lo que me gusta denominar al <span class="blsp-spelling-error">AT</span> como la gramática de la personalidad. Un ejemplo de esto puede ser, entender que nos pasa a nivel interno (o que les pasa a nuestros colaboradores), cuando nos sentimos (se sienten) desmotivados.</li>
<li><strong>Refuerza el <span class="blsp-spelling-error">auto-control</span></strong>. Tras la primera toma de conciencia es habitual que las personas empiecen a darse cuenta de comportamientos históricos que ya no les parecen adecuados. Empieza entonces una búsqueda activa sobre las opciones que tienen ante aquellos estímulos (bronca del jefe, pasividad de colaboradores, críticas de colegas) que antes les hacían salirse de sus casillas, y que ahora entienden como un comportamiento evitable.</li>
<li><strong>Dispara la <span class="blsp-spelling-error">auto-motivación</span></strong>. En el <span class="blsp-spelling-error">AT</span>, el papel de víctima es considerado como un comportamiento <span class="blsp-spelling-error">limitante</span> que mantiene a la persona alejada de su autonomía. Lo mismo ocurre con el de perseguidor, o el de salvador. Estos tres roles, son papeles que actuamos con el fin de obtener, a nivel subconsciente, caricias, es decir, reconocimiento de las personas que nos rodean. Una vez que hemos entendido estos conceptos, tendremos claro que tipo de reconocimiento quiero recibir, y a través de que caminos, de que alternativas. Éstas serán alternativas saludables, opciones <span class="blsp-spelling-error">empoderadas</span>, que me permitan obtener el reconocimiento de forma consciente, y sin manipulaciones más allá de la conciencia.</li>
<li><strong>Genera <span class="blsp-spelling-error">empatía</span></strong>. La persona que empieza a aprender <span class="blsp-spelling-error">AT</span>, por lo general, se impregna rápidamente de sus principios, y entre ellos adopta una predisposición hacia una posición <span class="blsp-spelling-error">actitudinal</span>, hacia una posición existencial (empleando <span class="blsp-spelling-error">teminología</span> <span class="blsp-spelling-error">transaccionalista</span>), &#8220;yo estoy bien, tu estás bien&#8221;, en la que el desarrollo de la <span class="blsp-spelling-error">empatía</span> es la primera consecuencia.</li>
<li><strong>Permite establecer relaciones positivas</strong>. Cuando los participantes en la formación incorporan las primeras ideas del concepto de guión, empiezan a desarrollar una actitud de mayor responsabilidad hacia los demás, que como efectos colaterales tiene entre otros, la no proyección de responsabilidad en los demás, el entendimiento y aceptación de sus emociones menos agradables (así como las de los demás), la comprensión de sus patrones <span class="blsp-spelling-error">limitantes</span> (así como los de los demás), la incorporación de permisos para probar nuevas conductas prácticamente inviables en el pasado, etc.</li>
</ol>
<p>Además de estos beneficios relacionados con la inteligencia emocional hay otros muy claros tales como:</p>
<ul>
<li><strong>La conversión de expectativas en compromisos</strong>. Con bastante frencuencia confundimos las expectativas con los compromisos. Es como si creyeramos que los demás pueden leernos la mente. Mientras no las explicitemos, éstas permanecen ocultas. Por desgracia esto les ocurre tanto los jefes como a sus colaboradores, lo cual permite a ambos niveles, encontrar excusas perfectas para echarse las culpas sobre los objetivos, tareas y demás deseos no alcanzados. El concepto de <em>contrato</em> permite, a través de su desgrane en tres niveles (administrativo, profesional y psicológico) una mejora sustancial en las relaciones, al convertir muchas expectativas conscientes, pero no verbalizadas en compromisos.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>La reducción del número de conflictos</strong>. Cuando los miembros de la organización aprenden el concepto de juego psicológico, y cual es la fórmula que explica el proceso de generación de conflictos, éstos se ven reducidos en gran medida al quedar al descubierto los cebos inconscientes (los trapos a los que entramos) que son la puerta de entrada al conflicto. A partir de ese momento, se inicia un cambio personal dirigido a evitar engancharse en las debilidades personales.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>La mejora de la comunicación</strong>. Este es uno de los ejemplos claros de aplicación del <span class="blsp-spelling-error">AT</span>. La definición de los estados del yo, fue uno de los primeros pilares desarrollados por Berne, y sobre el que descansa casi toda la teoría del AT. Al entender que nos comunicamos con las demás personas desde distintos estados del yo, y que existen diferentes tipos de intercambio de transacciones (de comunicación), el nivel de conciencia, y por tanto de efectividad, de la comunicación aumenta considerablemente.</li>
</ul>
<p>En futuros <span class="blsp-spelling-error">posts</span>, iré publicando más <span class="blsp-spelling-error">beneficios de la</span> aplicación del <span class="blsp-spelling-error">AT en las organizaciones</span>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2007/09/19/beneficios-del-analisis-transaccional-aplicado-a-organizaciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Qué es el Análisis Transaccional?</title>
		<link>http://www.mattihemmi.com/2007/09/19/%c2%bfque-es-el-analisis-transaccional/</link>
		<comments>http://www.mattihemmi.com/2007/09/19/%c2%bfque-es-el-analisis-transaccional/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 19 Sep 2007 12:29:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Matti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cambios]]></category>
		<category><![CDATA[Líderes que inspiran]]></category>
		<category><![CDATA[Mejoramos la comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Resolver conflictos]]></category>
		<category><![CDATA[Talento innovador]]></category>
		<category><![CDATA[análisis transaccional]]></category>
		<category><![CDATA[at]]></category>
		<category><![CDATA[cambio]]></category>
		<category><![CDATA[decisiones]]></category>
		<category><![CDATA[Eric Berne]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mattihemmi.com/?p=30</guid>
		<description><![CDATA[El Análisis Transaccional, o AT, es una teoría de la personalidad, dentro de la psicología humanista. Fue concebido por el psiquiatra canadiense Eric Berne a partir de los años &#8216;50, y hoy en día es aplicado en el campo de la psicoterapia, del counselling , de la educción y por supuesto, de las organizaciones. Es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El Análisis Transaccional, o AT, es una teoría de la personalidad, dentro de la psicología humanista. Fue concebido por el psiquiatra canadiense Eric Berne a partir de los años &#8216;50, y hoy en día es aplicado en el campo de la psicoterapia, del counselling , de la educción y por supuesto, de las organizaciones. Es sobre este último campo sobre el que versa este blog.</p>
<p>El AT es una psicología social, formada por una filosofía, un cuerpo teórico, y una serie de potentes herramientas. Su aplicación en la empresa va dirigida tanto al crecimiento y cambio personal, como al desarrollo de las organizaciones hacia &#8220;comportamientos organizacionales saludables&#8221;.</p>
<p>El objetivo fundamental del AT es que las personas alcancen su <em><strong>autonomía</strong></em>.</p>
<p>En terminología transaccionalista, se considera que una persona es <em>autónoma </em>cuando ha actualizado sus estrategias personales para desenvolverse en la vida, eliminando comportamientos limitantes (comportamientos históricos, no adecuados al momento presente) que asumió en la infancia.</p>
<p>La autonomía se define como conciencia, espontaneidad y capacidad de entrar en contacto con su <em>intimidad</em> (desde la cual una persona puede reconocer, y ocuparse de, sus necesidades emocionales).</p>
<p>La idea fundamental de la filosofía del AT es que las personas &#8220;nacemos bien&#8221;. Berne decía que cuando llegamos al mundo somos príncipes y princesas, y que a través de decisiones tempranas nos convertimos en&#8230;. ranas.</p>
<p>En inglés, se utiliza la terminología &#8220;yo estoy ok, tu estás ok (yo estoy bien, tú estás bien)&#8221;, para explicar esta idea fundamental. Este es de hecho el título de un conocido libro de AT escrito por Thomas Harris, a veces considerado poco ortodoxo, pero en cualquier caso, muy divulgativo.</p>
<p>Los principales conceptos en los que el AT fundamenta su cuerpo teórico son los siguientes: los estados del yo, las transacciones, la teoría del guión de vida, la posición existencial, los juegos psicológicos, la teoría de caricias, y la estructuración del tiempo.</p>
<p>Desde la filosofía del AT se detaca que las personas somos responsables de nuestras propias vidas, que tenemos la capacidad de pensar y decidir (<em>no es que seamos así, es que estamos siendo así</em>), que creamos nuestro destino a base de decisiones, y que estas decisiones las podemos cambiar. En definitiva, que las personas podemos cambiar.</p>
<p>Para conseguir ese cambio es necesario primero, que tomemos conciencia de estas decisiones. La mayoría de estas decisiones son tomadas en la infancia, por lo que en muchas ocasiones no saldrán fácilmente a la superficie de nuestra conciencia. Especialmente si fueron tomadas en la etapa pre-verbal.</p>
<p>El AT nos dará luego una serie de conocimientos y herramientas que nos permitirán entender como se ha construido nuestra personalidad, cuales son nuestros diálogos internos, cómo mantenemos nuestros comportamientos limitantes, cómo interactuamos con otros, cómo entramos en conflicto, y también, cómo poder accionar los cambios necesarios para ir modificando aquellos comportamientos que nos restan poder.</p>
<p>Esta es sólo una breve introducción, pero si estás interesado en aplicar el AT a tu organización, no dudes en contactar conmigo: <a href="mailto:matti.hemmi@inknowation.com">matti.hemmi@inknowation.com</a>. Estaré encantado de compartir mi experiencia y conocimientos con tu equipo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mattihemmi.com/2007/09/19/%c2%bfque-es-el-analisis-transaccional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
