¿Juzgas tus juicios?

¿Desde dónde realizamos nuestros juicios? Alguna vez te has parado a pensar, ¿desde dónde emites tus juicios?

No es una pregunta retórica. Pero claro, sin más pistas, puede resultar un poco complicada de contestar. Lo que os propongo es tomar conciencia de que generalmente emitimos juicios sin más, sin mayor conciencia del hecho de hacerlo. Y claro al hacerlo, no solemos darnos cuenta de que si bien necesarios, los juicios son en si mismos una especie de trampa.

Cuando decimos que algo es normal, lo que en realidad estamos diciendo es que ese algo está dentro de una norma.

Imaginaos por un momento un círculo en una hoja en blanco. El círculo es un límite que podríamos definir como la norma.

norma

Todo lo que quede dentro del círculo es NORMAL, y todo lo que quede fuera es ANORMAL, sin norma, o fuera de norma. Al menos desde la perspectiva de “mi norma”.

Hasta aquí, todo “normal”. ¿Cual es el problema de este concepto?

Que por su propia definición, lo que NO es normal parece NO estar bien. Nos cuesta aceptar lo que NO es normal. Lo que no nos cuadra, lo que es diferente, parece ser por definición, malo.

Y sin embargo nos pasamos la vida aprendiendo cosas (conceptos, ideas) nuevas, que por definición están más allá de la norma. Si fuesen conocidas serían normales, y por tanto no serían nuevas.  

 

Eso sí, aceptamos aquellas cosas que no nos “pillan” demasiado lejos de la zona normal. O dicho de otro modo, aquellas cosas que están en los aledaños. En su día Stephen Covey definió la zona normal como la Zona de Confort, y la zona aledaña, como la Zona de Aprendizaje. Más allá está la Zona de Pánico.

 

 

 zona-confort

 

Normalmente (je,je,je) solemos aceptar con más o menos reticencias aquellas cosas que están en nuestra Zona de Aprendizaje. Y por definición, no conseguiremos (en primera instancia) aceptar aquellas cosas que caen en nuestra Zona de Pánico. 

 

Entonces, ahora que el esquema está claro, ¿qué pasa con los juicios?. Pues que los juicios los hacemos desde la Zona de Confort, o como me gusta a mí llamarla, desde la Zona de Pensamiento Lógico. Y claro si las ideas desafían mi lógica, me costará aceptarlas. Cuanto más cercanas a mi lógica, más fácilmente las aceptaré. Cuanto más alejadas, más absurdas, estúpidas o ridículas me parecerán.  

 

Es decir, que si queremos aceptar ideas que están en la Zona de Aprendizaje (o en mi terminología, Zona de Pensamiento Creativo), o incluso más allá, será muy útil tomar conciencia de qué tipo de juicios estoy haciendo. De cómo estoy etiquetando la realidad, actual o futura.

Dicho de otro modo,  para aceptar con más rapidez, o al menos contemplar como posibles, las ideas nuevas, las ideas creativas, necesitamos aparcar temporalmente nuestro juicio.

A este concepto le llamamos en creatividad DIFERIR EL JUICIO. Esta es una de las grandes habilidades de las personas creativas.

Pero ahondemos un poco más en esto de lo juicios.

Teniendo en cuenta que la zona de confort es la zona de lo que para mi es normal, y por tanto, de lo que hasta ahora he visto, aprendido, experimentado en la vida, será muy interesante introducir la variable tiempo, para así darnos cuenta de que estas zonas tienden a crecer a medida que aprendo cosas nuevas, y por tanto sus diámetros crecen.

Los juicios cambian a medida que nuestras zonas de confort se amplían. Y sin embargo, cuando juzgamos somos capaces de defender nuestros juicios fervientemente sin considerar que la base desde la cual juzgamos irá variando con el tiempo. Y crecerán más rápidamente cuanto más me atreva a diferir mi juicio.

Eso sí, no lo difieras todo el tiempo, o corres el riesgo de ser visto como un bicho muy raro.  :-)

El secreto está en permitirte diferir el juicio lo suficiente como para ver hasta donde te lleva esta posibilidad. Puedes aplicarle el juicio en cualquier momento, por lo que sugiero que difieras el juicio en tanto en cuanto la información nueva que vas adquiriendo se muestra relevante para entender mejor eso que de otra forma ya habrías juzgado.

Cuando Fleming no juzgó como desechable el cultivo que había criado moho, se permitió a si mismo, y por ende a toda la comunidad médica, la posibilidad de descubrir la penicilina.

Cuando Art Fry no calificó como estúpida, su idea de pegar papelitos con el pegamento defectuoso desarrollado por Spencer Silver, quien tampoco tiró a la basura su intento fallido, inició el camino que tres años más tarde haría ganar a 3M muchos millones de dólares con los ya muy conocidos Post-its. 

Diferir el juicio no es garantía de éxito, pero si de obtener más información que perdemos cada vez que no somos curiosos, cada vez que no juzgamos nuestros juicios.

Para finalizar, os invito a que, cada vez que cada vez que juzguéis algo como imposible, cuestionéis ese juicio y consideréis otro tipo de juicio más potente: ¿Es imposible, no se puede, no puedo? ¿o no sé como?

¡¡ Este último juicio exige más valentía, pero merece la pena!!!

 

 

 

 

 

Teresa Amabile y los tres dominios para que surja la innovación

 De acuerdo a una de las mayores expertas a nivel internacional en creatividad, la psicóloga Teresa Amabile, para que una persona tenga posibilidades de desarrollar la innovación en su entorno debe producirse el solape de tres dominios.

 

El primero, es el dominio de campo. Es decir, es necesario que la persona sea especialista en el área en el cual quiere aplicar la innovación.

 

Dicho de otro modo, puedo tener muy buenas ideas para un asunto concreto pero si no conozco bien el área en el cual se va a aplicar, o en su defecto no me apoyo en alguien que lo haga, hay muchas posibilidades de que mis ideas no aporten el valor esperado.

 

La ventaja de este primer dominio es que con tiempo se puede aprender. Salvo que se sea “mu torpe”.

 

El segundo dominio es el del conocimiento de técnicas de pensamiento y trabajo creativo. En otras palabras, que aunque sea un experto en un área si al final no creo ideas nuevas que aporten un valor cuantificable, ideas creativas, probablemente haré cosas muy buenas, pero siempre dentro del mismo paradigma, o dicho en plan más ácido, más de lo mismo.

 

Este segundo dominio es también aprendible, aunque requiere ya de una cierta actitud, fundamentada sobre todo en el diferimiento del juicio.

 

El tercer dominio es para mí el más crítico, aunque en realidad los tres son fundamentales. El tercer dominio es el de la motivación intrínseca, el de lo que te apasiona.

 

Las personas que la tienen para el tema sobre el que han de innovar no necesitan reconocimiento externo, o no tanto, para que lo consigan, porque la motivación ya les viene de dentro.  

 

Si tienes los dos primeros dominios, pero tu motivación intrínseca es nula, vamos que te “pasas por el arco del triunfo” si aquello sale bien o mal, lo normal es que no muevas un dedo para que salga algo positivo.

 

Sobre todo, porque la innovación implica cambio, y por tanto posibilidad de fallar, y cuestionamiento de status quo, y otras muchas “maldades innovacioniles”, y por lo tanto, si no estás realmente motivado, es poco probable que sin esta pasión, sin este deseo, hagas lo que toca, perseveres, aguantes las presiones externas, y a veces internas, para conseguir traducir las ideas en innovación.

 

O como dice un dicho popular, pero arrimando el ascua a la innovación, “los que abandonan nunca innovan, y los que innovan nunca abandonan”.

 

En cambio, a diferencia de los dos dominios anteriores, este es bastante más difícil de aprender. De hecho diría que en realidad este no se aprende, sino que se aprehende, pero de chiquitín. La motivación interna es una preferencia que proviene de la más temprana infancia. Y si no tira de ti porque sí, va a ser difícil que la cambies.

 

Te propongo un ejecicio.

 

Crúzate por favor de brazos. Si, sin miedo. Si ya lo has hecho, date cuenta de qué brazo tienes por encima.

 

Ahora haz el cruce contrario, de modo que el brazo que antes quedaba por encima, quede ahora por debajo. Hazlo por favor.

 

Si eres como casi todas las personas, habrás elegido de inconscientemente la forma que te resulta más cómoda, y por tanto la segunda forma te habrá resultado más incomoda.

 

Esto es porque el cerebro de forma automática “tira” de la preferencia. Activa el canon neural “cruzarse de brazos”, y lo hace, como siempre lo ha hecho, con la forma en que se encuentra cómodo. Con la forma en que está motivado a hacerlo. Y con la forma en que gasta menos energía. La contraria implica activar más elementos, y por tanto gastar más energía. Y el cerebro es sabiamente vago. Si hay que gastar se gasta, pero gastar por gastar.

 

Decimos que la primera forma en que te has cruzado de brazos es tu preferencia, y es lo por tanto, lo que haces sin pensar. La segunda forma sabes hacerla, pero te requiere más esfuerzo, y normalmente incomoda.

 

En el caso de la motivación interna, funciona igual. Las cosas te apasionan o no, y no te hace falta pensar en ello. No es algo a aprender. De hecho, lo que te apasiona no solo no incomoda, sino que te pone las pilas. 

 

Bueno, y para ir acabando, dada la importancia de este último dominio, se han desarrollado numerosas herramientas psicométricas que miden las preferencias de las personas hacia diversos temas, entre ellos, hacia qué fase del proceso de innovación tienes más motivación interna.

 

Estas herramientas de diagnóstico son muy útiles en la configuración de equipos que tengan que realizar procesos de innovación y/o cambio, además de para mejorar el autoconocimiento, y la empatía hacia otras formas de hacer / ser de los integrantes.

 

Un último comentario a este respecto, relacionado con la educación, y también comentado por Amabile en sus libros, es que mucho niños no es que no sepan estudiar, o tengan déficit de atención, es que las clases no les atraen, no sienten motivación interna por lo que se está tratando y por ello (a ojos de los profesores) se distraen o (a los ojos de los ropios niños) centran en lo que sí les motiva.

 

Dicho de otro modo, ¿qué intuis que es más divertido para un niño al que le apasione el tenis? ¿sumar 3+3?,  ¿o sumar el número de partidos que Nadal le ha ganado a Federer en los dos últimos partidos?

 

En definitiva que si los profesores atendieran a lo que motiva a los niños de forma intrínseca, y supiesen contar historias que emocionan, nuestros hijos aprenderían más y mejor.

 

Y si los responsables de equipos identificaran lo que motiva a sus colaboradores, …., pues eso, que rendirían mucho más. 

 

Como veis se puede innovar en cualquier área. Eso sí, siempre que empecemos solapando los tres dominios.

The Voca People

¿Cuantos recursos necesitas para innovar? Cuando las personas desarrollan sus habilidades y se juntan con un fin común, son capaces de generar verdaderas maravillas como la que muestra este video.

¿Quién dijo que hacían falta instrumentos para hacer música que suene como si los tuviera?

Webs sobre innovación

A raíz de escuchar ayer a mi amigo y especialista en Constelaciones Organizaciones, Cecilio Regojo, hablar sobre la idea de compartir información a través de su web, he decidido crear este post, que actualizaré con regularidad, y en el que iré colgando direcciones de webs sobre innovación. A medida que vaya creciendo veré como lo organizo.

Ahí van las primeras:

www.ideo.com

www.strategyn.com

www.ideaconnection.com

www.innovationtools.com

www.fastcompany.com

www.innosight.com

www.ovoinnovation.com

www.innovationigniter.com

www.sagentia.com

www.innovationnetwork.biz

www.creax.com

www.innovaro.com

www.thethinkingbusiness.co.uk

www.bottomlineinnovation.com

www.innovationconsultants.se

www.creativeadvantage.com

www.erehwonconsulting.com

www.stage-gate.com

www.whatifinnovation.com

Si queréis que cuelgue alguna dirección relacionada con la innovación, hacédmela llegar a matti.hemmi@inknowation.com

2009 – Año Europeo de la CreaVItidad y la Incovanión

2009 – Año Europeo de la CreaVItidad y la Incovanión

No es un error tipográfico, no. Es solo un título provocador, a ver si empezamos bien el año 2009.

Y digo esto porque el año 2009 ha sido designado por la Unión Europea como Creativity and Innovation European Year. El slogan elegido es Imagine. Create. Innovate.

Edward de Bono ha sido nombrado embajador del proyecto.

Paradójicamente, el año empezará como año de la creatividad y de la innovación el día 7 de enero. Buen principio esto de empezar rompiendo paradigmas, aunque mucho me temo que en realidad van a esperar a recibir los últimos consejos de los Reyes Magos antes de ponerlo definitivamente en marcha.

Para obtener información oficial del mismo podéis visitar el siguiente link: http://www.create2009.europa.eu

Confío en que en este nuevo año, con o sin etiqueta, tanto las personas como las organizaciones que actualmente están sufriendo del síndrome de “así no podemos continuar” terminen pasando del pensamiento al hecho, haciendo algo nuevo que les ayude a ponerse en el camino que les haga proporcionar a su entorno mayor valor.

Necesitamos cambiar cosas para, tal y como decía Einstein, no seguir manteniendo la locura de esperar a que ocurran cosas nuevas haciendo más de lo mismo.

Y para eso podemos empezar en casa. Podemos hacerlo estas mismas navidades. Basta con empezar por aplazar o diferir el juicio. Cuando algo nos resulte chocante, no hay nada como aplazar el juicio y aceptar una nueva forma de decir o de nombrar las cosas, y no siempre buscar la perfección.

Uno de mis ejemplos favoritos es el de mi hijo de seis años que a veces me dice aquello de “papá ¿ esto es creavitidad”?. Y mi primera tentación es decirle, no hijo mío, no se dice creavitidad, se dice creatividad.

Pero menudo ejemplo si a la primera de cambio activo mi pensamiento crítico y en lugar de diferir mi juicio y aceptar su novedad, como algo provocativo a la vez que refrescante, busco la perfección. Mal comienzo.

Espero que como mínimo este próximo año nos empecemos a dar cuenta como de la abrumadora necesidad de diferir el juicio para poder generar ideas y planteamientos nuevos. O como mínimo, de que nos demos cuenta de que cuando juzgamos lo estamos haciendo desde lo conocido, desde ese lugar de nuestra mente (experiencia, conocimientos), en la que a priori, no hay nada nuevo.

Lo nuevo, por definición, vendrá o bien desde lo desconocido, o modificando lo ya conocido.

Confío en haber provocado alguna irritación al pensamiento lógico, y espero que disfrutemos todos de un creavito e in2ovador 2009.