¿Qué es el Análisis Transaccional?
El Análisis Transaccional, o AT, es una teoría de la personalidad, dentro de la psicología humanista. Fue concebido por el psiquiatra canadiense Eric Berne a partir de los años ‘50, y hoy en día es aplicado en el campo de la psicoterapia, del counselling , de la educción y por supuesto, de las organizaciones. Es sobre este último campo sobre el que versa este blog.
El AT es una psicología social, formada por una filosofía, un cuerpo teórico, y una serie de potentes herramientas. Su aplicación en la empresa va dirigida tanto al crecimiento y cambio personal, como al desarrollo de las organizaciones hacia “comportamientos organizacionales saludables”.
El objetivo fundamental del AT es que las personas alcancen su autonomía.
En terminología transaccionalista, se considera que una persona es autónoma cuando ha actualizado sus estrategias personales para desenvolverse en la vida, eliminando comportamientos limitantes (comportamientos históricos, no adecuados al momento presente) que asumió en la infancia.
La autonomía se define como conciencia, espontaneidad y capacidad de entrar en contacto con su intimidad (desde la cual una persona puede reconocer, y ocuparse de, sus necesidades emocionales).
La idea fundamental de la filosofía del AT es que las personas “nacemos bien”. Berne decía que cuando llegamos al mundo somos príncipes y princesas, y que a través de decisiones tempranas nos convertimos en…. ranas.
En inglés, se utiliza la terminología “yo estoy ok, tu estás ok (yo estoy bien, tú estás bien)”, para explicar esta idea fundamental. Este es de hecho el título de un conocido libro de AT escrito por Thomas Harris, a veces considerado poco ortodoxo, pero en cualquier caso, muy divulgativo.
Los principales conceptos en los que el AT fundamenta su cuerpo teórico son los siguientes: los estados del yo, las transacciones, la teoría del guión de vida, la posición existencial, los juegos psicológicos, la teoría de caricias, y la estructuración del tiempo.
Desde la filosofía del AT se detaca que las personas somos responsables de nuestras propias vidas, que tenemos la capacidad de pensar y decidir (no es que seamos así, es que estamos siendo así), que creamos nuestro destino a base de decisiones, y que estas decisiones las podemos cambiar. En definitiva, que las personas podemos cambiar.
Para conseguir ese cambio es necesario primero, que tomemos conciencia de estas decisiones. La mayoría de estas decisiones son tomadas en la infancia, por lo que en muchas ocasiones no saldrán fácilmente a la superficie de nuestra conciencia. Especialmente si fueron tomadas en la etapa pre-verbal.
El AT nos dará luego una serie de conocimientos y herramientas que nos permitirán entender como se ha construido nuestra personalidad, cuales son nuestros diálogos internos, cómo mantenemos nuestros comportamientos limitantes, cómo interactuamos con otros, cómo entramos en conflicto, y también, cómo poder accionar los cambios necesarios para ir modificando aquellos comportamientos que nos restan poder.
Esta es sólo una breve introducción, pero si estás interesado en aplicar el AT a tu organización, no dudes en contactar conmigo: matti.hemmi@inknowation.com. Estaré encantado de compartir mi experiencia y conocimientos con tu equipo.